Entradas con la Tag “microsiervos”

Se nota la crisis y andamos escasos de tiempo, así que luchamos en la medida de lo posible para seguir ofreciendo contenidos de calidad… al menos que se pueda leer sin que escuezan los ojos o te entren un malestar por todo el cuerpo… en fin, que hoy también andaba la cosa chunga de tiempo y vamos a colocar algunas cosas curiosas que hemos pillado por ahí. Sí, tiempos de crisis, entradas de crisis. Lo mejor es que no sabéis que la idea es ofrecer algunas cosillas que os tengan tan entretenidos que no nos pongáis a caldo, así que ahí va lo primero que hemos encontrado:

Bueno, con el español ese cantando en gallego el tema de Bola de Dragón (a.k.a. Goku)… pero en Japón… ¡y ganando! (que el tío ganó el concurso y tó)… os mantendré entretenidos un ratico. Pero hay más, hay más:

Anda, así si os aburrís podéis practicar algunas de las modalidades del nota este. Yo sé hacer el pino al revés, pero no sé si eso cuenta.

En fin, la tercera carta que tengo es un juego que me encontré en microsiervos, y como estoy ahora en periodo de estudios (sí, hija, sí, a estas alturas y aun estudiando…) pues no tengo tiempo ni neuronas para gastarlas en ello, así que si encontráis la solución no me lo digáis. Aquí podéis acceder al test, a ver si hay huevos a terminarlo :D Eso sí, para guapo, la fórmula autorreferente que vi también en microsiervos… hay que comerse la olla y estar bien aburrido para hacer algo así… impresionante.

Y completo mi jugada con una cuarta carta, el 3 de corazones. Tres recomendaciones. Un corazón para un grandísimo disco cuyo nombre a veces no consigo acordarme, y no es de la mancha… es de Massive Atack, y el disco se llama Mezzanine. Grandísimo tema Teardrop o uno bien conocido, Angel. El segundo corazón va para un libro, el que estoy leyendo ahora, El lobo estepario, de Herman Hesse. No puedo decir aun mucho sobre él, porque voy por la mitad, pero no sé, me está gustando y quería recomendarlo, sobre todo a aquellos que les mole un poco la filosofía, y el indagar en la personalidad, la sociedad… Joé, leedlo y labrad vuestra propia opinión. Y el tercer corazón, para una película, Leaving las Vegas. Mucha gente no la conoce, a pesar de que es lo mejor de Nicolas Cage… al menos para mí. Incluso en algunas escenas… ¡Nicolas es capaz de cambiar la expresión de su cara! Es una grandiosa película, en serio. La decadente vida de un hombre que no recuerda si bebe porque su mujer le dejó, o le dejó porque bebía… que decide poner un decadente fin en Las Vegas, a base de beber alcohol como un cosaco (en el caso de que el cosaco en cuestión sea alcohólico), hasta que conoce a una chica…

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Vamos a ponernos el chándal y a salir a comprar el periódico, como buen dominguero… pero antes, una ración de otro tipo de noticias y curiosidades:

  • ¿Porqué PI se llama PI? Pues la respuesta nos la dan en Geeks are Sexy (via Microsiervos), y me agrada saber que una vez más su origen es griego (viene de περίμετρος, que significa perímetro), y fue Euler al que debemos agradecer que hayamos familiarizado π con 3.141592…
  • ¿Conducir por la izquierda o por la derecha? Pues parece que en Samoa se han decidido a cambiar y, al igual que los países cercanos, van a conducir por la izquierda. Habrá dos días de fiesta a ver si la gente se quedan en sus casas y cuando salgan en coche ¡Hop! ¡Sentido cambiado! En Fronteras nos cuentan el porqué se conduce en uno u otro sentido, pero conducir en el sentido contrario es toda una experiencia, como probamos en nuestra road-movie particular por Escocia. Aquí tenéis un vídeo que lo corrobora.
  • El nuevo nano con cámara de vídeo y radio.
  • Recopilación de excelentes juegos flash para matar el rato este domingo ;)
  • Desde Flapa nos enseñan como funciona megaupload, a mi me ha quedado más claro, ¿y a vosotros?
  • En Telecinco tuvieron un pequeño fallo al pasar a uno de sus interesantes videos … ¿casualidad?
  • Y si seguimos con televisión, ésto es lo que pasa cuando se busca una foto en google y no se revisa bien lo que se pone … ¿solo en casa?
  • Ayer tuve el placer de comer un buen salmorejo realizado por mi sabio progenitor. Si aún no conoces su sabor y/o te falta primer plato para el menú de hoy, aquí tienes unas cuantas recetas para probar. ¡Tu paladar te lo agradecerá!

Y de regalo: http://www.dosisdiarias.com/

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Decían en Ghost Dog, el camino del samurai: “Hay algo que puede aprenderse de una tormenta. Al encontrarte con un chaparrón repentino intentas no mojarte y te pones a correr; aunque corras por debajo de las cornisas de las casas sigues mojándote. Si lo tienes claro desde el principio, no habrá sorpresas…aunque te mojarás igual. Este concepto se puede aplicar a todas las cosas.”

Fuera aparte de filosofías, me parece interesante que una pregunta tan sencilla haya generado tantas discrepancias. Se ha acudido muchas veces a ella, siempre con diversidad de opiniones y, lo mejor de todo, diversidad de argumentos. Una pregunta tan simple como: ¿Nos mojamos más bajo la lluvia andando o corriendo?

Esta pregunta salió hablando, con los compañeros de trabajo, entre la miles de tonterías que decimos antes de desayunar, aunque no es nada nueva, pues conocidos sitios como microsiervos ya hablan del asunto (aunque tampoco ellos fueron los primeros, donde mencionan un post anterior de “yaestáellistoquetodolosabe”, aunque esta pregunta se la harían ya los australopitecus).

La primera impresión es que si corres, te mojas además por delante y acabas mojándote más, aunque menos tiempo. Pero espera, no hay que tomarse esto a la ligera.

A ver, hemos de partir de una situación sencilla para abstraernos del problema real: supongamos que estamos en la casa de un amigo y empieza a llover cuando vamos a salir de ésta para volver a casa. Decidimos marchar de todas formas y la lluvia continua durante todo el trayecto. Quiero con esto decir, la distancia es la misma, la lluvia constante de principio a fin (obviamos cualquier otra característica atmosférica, como el viento) y vertical, de modo que lo único que varía es la velocidad a la que podríamos ir: andando o corriendo.

Si vas andando te mojas la parte superior, mientras que si corres, te mojas además la parte delantera, pues tu cuerpo impacta con las gotas de lluvia que van cayendo justo delante tuya. Esto es fácil de ver si piensas que vas con un paraguas: mientras más rápido vayas, más lo inclinas hacia delante (¡ojo, tomando siempre una lluvia vertical, sin otras consideraciones atmosféricas!).

Aquí haré un inciso para indicar que muchas veces hay confusión pues se piensa que el tiempo en el que se está bajo la lluvia es el mismo en ambos casos (y por ende, la distancia recorrida es mayor si vas corriendo), en cuyo caso es evidente que te mojas más corriendo. Pero este no es el asunto a tratar, sino que lo que varía es la velocidad, y por ello, el tiempo bajo el agua. Esta confusión se da en el siguiente post, donde un catedrático de física y química hace una buena explicación, pero errónea (pues supone el mismo tiempo, pero no la misma distancia).

También hay por ahí alguna explicación graciosa, pero bajo mi punto de vista no me resuelve nada. No sé si conoceis “Cazadores de Mitos” del Discovery Chanel, pues dedicaron una de sus pruebas a resolver esta pregunta (el caríz cientifico de su empirismo no está demostrado en la misma, que conste).

Está claro entonces que corriendo estás menos tiempo bajo la lluvia, con lo que, aunque el agua que te cae por segundo es mayor, la cantidad de segundos es menor. Llevando esto al extremo, si corremos a la velocidad máxima, la cantidad de agua será mínima, despreciable. Volviendo a una velocidad más normal, habrá una velocidad umbral a partir de la cual pasamos a ese estado en que prima más la variable de tiempo bajo el agua, que la variable de cantidad de agua por segundo. Haciendo un ejemplo muy sencillo:

Supongamos que andando nos cae 100 gotas de agua por segundo, mientras que corriendo nos cae 300 por segundo. En cuanto a velocidades (ficticias) recorremos 1 metro por segundo andando y 5 metros por segundo corriendo. Hemos de recorrer 10 metros en total, de modo que:

andando –> tardamos 10 segundos –> recibimos 1000 gotas en total.
corriendo –> tardamos 2 segundos –> recibimos 600 gotas en total.

A lo que me refería con el umbral de velocidad es que si vamos corriendo a una velocidad inferior, por ejemplo a 2 metros por segundo, tardaremos 5 segundos y recibiremos 1500 gotas (nos mojamos más), pero si incrementamos la velocidad nos mojaremos cada vez menos, precisamente por el poco tiempo (y cada vez menos) que estamos bajo el agua.

A ver, esto es un ejemplo sencillo y tomando valores no reales, pero para ilustrar la situación he querido abstraerme (estuve a punto de poner una explicación más técnica, pero… ¿pa’qué?). Es obvio que habría que incorporar muchísimos otros factores, como dirección (no sentido, que sabemos que es hacia abajo) y ángulo de lluvia, dirección y sentido del viento, densidad de lluvia, inclinación del terreno, etc. Mi opinión sigue siendo que corriendo te mojas menos, aunque supongo que llegará un momento en que te encuentres empapado y ya lo mismo da, como me ocurrió a mí el año pasado llendo para el trabajo (tuve que poner mis calcetines tras el ordenador, para que el calor que éste desprende los secara). En cualquier caso siempre me parecen curiosas todas las explicaciones al respecto, argumentando una u otra cosa, y no sé si estais de acuerdo conmigo en este punto.

Lo curioso es que, al final, casi todo el mundo corre.

(Foto tomada de: http://www.flickr.com/photos/jkaranka/843917421/)

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