Decepción. Quizás esa sea la palabra tras ver la última obra de Kevin Smith, un director que quizás está sobrevalorado, pero hace cosas mejores que ésta.
El humor absurdo del señor Smith me gusta, no soy un fan incondicional pero disfruto con sus películas, y por eso no entiendo como ha hecho ésta, Hacemos una porno. El argumento es dos compañeros de piso, un chico y una chica, que están muy mal económicamente, así que intentan ganar dinero fácil y rápido haciendo una película porno. Para ello reunen a un curioso grupo para llevar este fin a buen término.
Uno puede pensar que con un argumento donde se incluye películas porno y tensión sexual resuelta por dinero, puede dar juego a situaciones cómicas, buenos chistes y demas material en manos de este director. Pues no, la cosa se convierte en cuatro chistes de “caca-culo-pedo-pis”, acompañada de alguna teta y resuelto como si de una clásica comedia romántica se tratara, previsible y vacía de contenido.
La película se hace muy aburrida, sin entender muy bien porque hacen los personajes lo que hacen, y porque tienen las reacciones ante las situaciones que viven, y no, no es humor absurdo, tan solo es absurdo sin humor.
Se que películas como Jay y Bob el silencioso contraatacan u otras obras de Kevin Smith no son buenas, pero al menos tenían alguna conversación/situación que te hace reir y, sobre todo, no se te hacen pesadas y con ganas de que se acabaran.
Si eres fan de este director, no la veas, y si no eres fan, tampoco.
El pasado fin de semana, por obligación de mi querido hermano, me he visto prácticamente seguidas tanto la primera como la segunda parte de Rec, y no es nada sano hacerlo.
Todos sabemos a qué películas me refiero, ¿verdad? Se trata de la obra de los directores Jaume Balagueró y Paco Plaza, y que nos cuenta la historia de como una periodista y un cámara hacen un reportaje a unos bomberos, los cuales son llamados a solventar un problema doméstico en un edificio. Tanto la periodista como el cámara los acompaña y ven como ese problema es algo más grave y peligroso de lo que parecía. La originalidad de la película se basa en que todo lo vemos a través de ese cámara, con lo cual la sensación de vértido es mayor, y los sustos, teóricamente, más pronunciados.
La segunda transcurre 15 minutos después de la primera, en el mismo edificio, pero no diré absolutamente nada de la trama ya que os destrozaría la primera parte. Como crítica os puedo decir que me encanta que en el cine español se innove, y se hagan cosas diferentes a lo que estamos acostumbrados, que parece que aquí solo se sabe hacer películas de la guerra civíl, de travestis o de adolescentes salidos. La película no envidia nada a otras producciones de terror o suspense americanas, la producción está bastante bien y consigue que nos creamos que la cámara es indestructible. Eso sí, la actriz principal, Manuela Velasco, me parece que sobreactua demasiado, estando demasiado excitada la mayor parte de la película y con la única preocupación, incluso en momentos donde su vida peligra, de que se grabe todo. Aún así la película está muy distraida y es cortita, aunque yo realmente no me llevé ni un solo susto, ya que son bastante previsibles.
En la continuación se nota que se ha invertido más dinerito, e intenta seguir el mismo espíritu de la primera de que se vea todo a través de las cámaras, si, cámaras, que en esta hay más. Sin contar nada solo decir que toda esta filosofía se va al traste por culpa de su final, algo que no hacía falta y que no sigue la línea de solo ver lo que las cámaras graban. No entiendo para que han metido esa escena, la cual intenta explicar algo que ya todos (o al menos los que tienen al menos una neurona) habíamos comprendido. Una lástima.
Según he leído, ya se está preparando una tercera parte, algo que queda bastante claro al finalizar la segunda, aunque yo la veo ya innecesaria, o al menos veo bastante difícil seguir con el mismo estilo. Ya veremos como sale, que seguro que mi hermano, amante del cine de terror, me vuelve a obligar a verla.
Si hay algo que me encanta del director Alejando Amenábar es que cada película que hace es totalmente diferente a la anterior. Comenzó haciendo un thriller como “Tesis”, continuó con una historia difícilmente definible como “Abre los ojos”, se atrevió con una de las mejores películas de terror que he visto como es “Los otros”, y después contó un drama como pocos y basado en una historia real bastante reciente como es “Mar Adentro”.
Y ahora se vuelve a lanzar a un nuevo género, a una película histórica. Pero al igual que hizo con los anteriores géneros elegidos, no lo ha hecho totalmente fiel a lo ya acostumbrado. Normalmente las películas históricas (un género que me gusta mucho, cuando está bien hecho) se basan en batallas épicas, en héroes musculados que salvan a su pueblo. En Ágora, Amenábar no nos cuenta la historia de uno de estos héroes, ni de un luchador, ni de nada parecido, si no de una filósofa atea, la cual lo único que hace en su vida es cuestionarse las cosas, preguntar porque las estrellas no se caen del cielo, conocer porque nuestros ojos ven lo que ven, dudar de las teorías existentes, aunque en ese momento funcionen.
Esta filósofa es Hipatia, profesora en el Ágora de Alejandría, amante de su biblioteca, admiradora del cielo y de la ciencia. Le tocó vivir en un momento difícil, donde una nueva religión, la cristiana, se quería abrir paso después de años de tener que estar escondidos, proclamando que su Dios era el verdadero y que el resto eran unos paganos que merecían arder en el infierno. Las luchas de ésto con las otras creencias con las que “convivían” marcarían una tendencía donde se eliminaría la cultura, quemando la biblioteca de Alejandría, y proclamando que las mujeres eran impuras.
La actuación de Rachel Weisz y del resto del reparto me parecen más que aceptables (sin llegar a ser magistrales), la dirección es muy buena, aunque se nota que es su primera película con tantos extras y tantos decorados, y la historia en general, que dura algo más de dos horas, se hace muy entretenida, aunque en algunos momentos quizás sea algo lenta.
Os aconsejo que vayáis a verla. Al menos a mí, la moraleja que me deja la película es que por culpa de la estúpida religión en general, y del cristianimo en partícular, sufrimos siglos y siglos de retraso en los conocimientos tanto científicos como humanos. Quizás por ésto, y por la imagen que da de los cristianos, está costando tanto encontrar una distribuidora que tenga ganas de que también vean esta película en los Estados Juntitos.
Como todos sabréis, cada sábado publicamos uno de los componentes de betacontinua una crítica cinéfila de alguna película que hayamos visto en esta sección que llamamos La Película De La Semana (LPDLS). Aún siendo cinco integrantes, hay semanas (como ésta) en la que ninguno ha tenido tiempo de visualizar nada nuevo y la sección se queda huérfana durante siete días.
Por eso queremos recurrir a vosotros, amados lectores, a que nos ayudéis a que ningún sábado falte una película que criticar en este humilde espacio. Hemos pensado que si habéis visto algún film del cual os gustaría hablar (ya sea para bien o para mal) nos mandéis una crítica y nosotros la publicaremos en LPDLS.
Los únicos requisitos que os pedimos es que esté medianamente bien escrita, sin demasiadas faltas de ortografía, sin demasiados insultos y, por favor, ¡SIN SPOILER!. Obviamente anunciaremos que la entrada ha sido escrita por tí, y si tenéis un blog nos mandáis la url y os lo referenciamos en el artículo.
¿Y cómo nos lo podéis mandar? Pues muy sencillo, o bien haciendo uso de nuestro formulario de contacto o, si os resulta más cómodo, escribiéndonos a nuestra dirección de correo que podéis ver bajo este párrafo.
Espero que os guste la idea y que colaboréis, seguro que conocemos gracias a vosotros muchas nuevas películas.
Como cada año, Pixar nos trae una nueva película, y como cada año, es una verdadera obra maestra.
En este 2009 ha tocado el turno a Up, una película muy arriesgada al tener como protagonista a un hombre bastante mayor, de hecho se han cogido las manos con el típico merchandising ya que no pensaba que podrían vender tanto de una película con ese protagonista.
Pero bueno, hablemos del argumento. Trata la historia de un hombre, como ya hemos dicho, de la tercera edad, que un día decide cumplir las aventuras que siempre había planeado durante su vida y que, por una cosa o por otra, no había podido cumplir. Así que ata un gran número de globos a su casa y consigue hacerla volar para llegar a su destino.
El resto de la película no os la puedo contar, bueno, más bien no os la quiero contar, ya que es mejor que vayáis a verla sin saber nada más.
Hay que destacar los primeros 10 minutos, en los cuales seguro que todos soltáis alguna lagrimita, y si no lo hacéis es que no tenéis corazón.
Pienso que está más enfocado al público adulto, aunque siempre mete algunas cosillas para el público más infantil, como los animales que salen y su relación con el cascarrabias viejete.
En definitiva, la mejor película del verano y, me atrevería a decir que del año.
Sin conocer prácticamente nada sobre esta película, tan solo habiendo escuchado muy buenas críticas de la misma, ayer decidí ir al estreno de District 9 en los cines, film respaldado por Peter Jackson y dirigido por el debutante Neill Blomkamp.
El argumento es bastante original, ya que nos cuenta la llegada de una nave extraterrestre a la Tierra, a la capital de Sudáfrica (algo sorprendente, porque parece que los alienígenas solo tienen en su GPS a Los Ángeles o Nueva York). Esta nave se queda parada sobre la ciudad y no hace nada, así que los humanos deciden ir a ver que hay dentro, encontrándose con más de un millón de seres con un aspecto bastante demacrado y desagradable. Los bajan de la nave y los meten a todos en una zona, una especie de ghetto, donde tenerlos más o menos controlados. 20 años después de esta llegada la vida en esa zona, llamada Distrito 9, se está haciendo insostenible así que deciden trasladarlos a todos a un campo de concentración, al más puro estilo nazi.
A partir de ahí es cuando empieza la película, la cual está rodada como un falso documental (puede marear un poquito el movimiento de la cámara) de la tarea de notificar a estos “bichos” que se tienen que marchar.
Hay que destacar al actor protagonista, el cual hace un gran papel, ya que al comienzo de la película nos cae bastante mal por su patetismo y poco a poco consigue empatizar con nosotros y hacer que queramos al personaje.
Como ya hemos dicho, la película destaca por su originalidad, aunque también por momentos muy desagradables, así que si sois de estómagos sensibles absteneros de verla. En su conjunto (quitando algunas de esas escenas, que en algún momento sobran), la película me ha gustado bastante, contándonos algo que en nuestra historia ha pasado muchas veces pero ahora con una raza de fuera de todas nuestras fronteras. Es una muestra del racismo que podemos vivir, del miedo y la repulsión a lo diferente, de como se trata a seres que creemos inferiores, de muchos capítulos de nuestra existencia que seguirán sucediendo en el futuro.
Como dice un personaje de la película “Si es que ni son de la tierra tio, si al menos fuera de otro país lo respetaría”.
Hace un par de semanas llegó a mis manos (al fin) una película bastante esperada, pero resulta que no sólo necesitaba conseguir la peli, sino además, encontrar el momento adecuado para verla. Al fin lo encontré, y la película de la que hablo es Vals con Bashir. Una película de animación ganadora de varios premios importantes, entre los que se encuentra el Globo de oro a mejor película de habla no inglesa, en 2009.
Es una cruda película que narra las experiencias vividas por el propio director en la masacre de Sabra y Chatila, perpetradas por el ejército israelí en los campos homónimos de refugiados palestinos. La historia se desarrolla a través de un sueño recurrente que va despertando a los recuerdos de Ari Folman (director y protagonista), a modo de documental.
Es una película recomendable, muy recomendable, que ya mencionamos por aquí, pero la película de la que quiero hablar hoy es una que vi unos meses atrás, y tras la que también llevaba bastante tiempo: Persépolis. Otra película de animación que trata un tema tan delicado como candente y por muchos censurable (por desgracia), esta vez situado el escenario un poco más al este, en Irán, en pleno auge del fundamentalismo islámico (me da igual las ideologías de cada uno, pero rozar el fanatismo, bajo mi punto de vista… es tachable). Ahora cuenta la vida de una chica que crece en este crítico momento y va descubriendo la vida de su país y la de otro país (Austria) cuando sus padres la envían a estudiar al extranjero. Podría decir que la narración es perfecta, en tanto a que resulta dinámica y conjuga bastante bien las situaciones paralelas en ambos países, así como flashback y relatos que explican la situación actual de Irán y cómo se ha llegado a ésta. Por cierto, de nuevo en esta película, como en la anterior, la protagonista es la directora (co-directora): Marjane Satrapi.
Muchas espectativas tenía puesta en esta peli, y para nada me defraudó, todo lo contrario, me encantó, conmovió, hizo reir, llorar, sentir rabia, empatía… y ahora deseo que llegue a mis manos el cómic en el que se basa esta película. Pero una de las cosas que más me llamó la atención fue la capacidad interpretativa de unos dibujos “planos” (para nada planos) y monocromáticos (no siempre).
Ahí estaba yo, es decir, Alex; y mis tres drugos, Pete, Georgie y Dim. Estabamos en el Dorova Milk Bar. En el Dorova Milk Bar servían leche plus: leche con venloceta, o con drencromina, que era lo que estabamos tomando. Aquello nos agudizaba los sentidos, y nos dejaba listos para una nueva sesión de la vieja ultraviolencia.
Así empieza esta película del genial director Stanley Kubrick basada en la novela de Anthony Burguess la cual, después de ver la película y sabiendo que falta el capítulo final del libro en la misma, tendré que leer obligatoriamente (se me acumula la lectura).
El argumento lo conoceréis todos, se trata de una serie de chavales los cuales aman la ultraviolencia y van pegando, robando y violando a todo lo que se mueve sin necesidad de excusa alguna, tan solo por diversión. Un día lo terminan pillando y para librarse de la cárcel entra en una cura experimental para que odie la violencia y el sexo.
Lo que la película intenta transmitir es lo malo de los extremos, lo malo de no tener ningún tipo de sentimientos y generar violencia gratuitamente, así como obligar a ser buena persona con unos medios poco naturales.
Hay muchas curiosidades que he encontrado tras verla, las cuales desconocía en su mayoría. Una de ellas es el lenguaje usado por estos jovenes llamados Drugos. Se trata del Nadsat y es totalmente inventado por el autor de la novela, y se usa palabras como quijotera para la cabeza, cheloveco para un individuo y debocha una chica.
Tras el estreno, algunos chavales entendieron la película como no era, ejerciendo como el protagonista la ultraviolencia. Sobre todo sucedió en Inglaterra, donde el propio Kubrick terminó prohibiendo que siguiera estando en los cines.
Como en la mayoría de las películas de este director la banda sonora es algo muy importante, y hace un gran uso de la música clásica, siendo Bethoven protagonista de la misma. También se usó música electrónica la cual era totalmente innovadora en la época en la que se estrenó la película.
Una película la cual amarás u odiarás, pero que no te dejará indiferente. Contiene muchas escenas desagradables que nos hará sentir repugnancia pero esa es la sensación que intenta transmitir. Destaca lo crudo de las escenas de sexo y violencia las cuales hoy en día aún son demasiado explícitas, así que no me quiero ni imaginar como se verían en la época del estreno. Es de obligado visionado si te consideras amante del cine.
Después de mucho tiempo he vuelto a ir al cine a ver una película palomitera, una película de acción que no me haga pensar, y he elegido la última super-producción de super-heroes super-chachi.
El argumento de la película, como bien dice el título, es el origen de uno de los que en el futuro será un X-Men, Lobezno, desde que era un niño y comenzó a notar que era algo diferente a los demás. Gracias a esta película podremos descubrir más cosas sobre este personaje y su forma de ser y actuar en la trilogía. Así podremos ver el porque no recuerda nada de su vida anterior, como consigue su esqueleto de adamantium y algunas cosas más que mejor me callo para no spoliear demasiado.
La película en sí es normalita y no engaña a nadie, ofrece acción, efectos especiales y diversión. No está a la altura de la primera y la segunda parte de X-Men, pero es superior a la tercera (la cual es malísima, en mi humilde opinión). Tampoco puedo compararlo mucho con los comics ya que no he tenido la opción de leerlos, así que los que lo hayáis hecho opinad que os ha parecido la adaptación.
A destacar a Hugh Jackman que sigue dándole vida a la perfección al personaje de las garras. Un punto flaco de la película es que apenas da protagonismo ni explota mejor a los otros mutantes que van saliendo como Gambito o Cíclope, así que nos quedamos con las ganas.
En definitiva, si os sobran 6 euros, no tenéis nada que hacer y, sobre todo, sois aficionados a este tipo de cine, no os sentiréis estafados si vais a verla.
Llevaba tiempo queriendo ver esta película de la cual me habían hablado maravillas y hoy por fin ha sido el día … y no me ha decepcionado nada.
Pequeña Miss Sunshine es una sencilla historia sobre el éxito y el fracaso que se cuenta a través de una extraña familia formada por un abuelo cocainómano, un padre el cual tiene las claves para el éxito pero que no tiene éxito, un adolescente que se niega a hablar y una niña normal que quiere ser reina de la belleza. A todos ellos se une la madre la cual es la que intenta tener unida y cuerda a la familia y su hermano, el cual se ha intentado suicidar por problemas amorosos. Una familia nada normal, una familia imperfecta pero, ¿alguna es perfecta?
Todos ellos, fruto de la casualidad, se embarcan en un viaje hacia el concurso de belleza infantil “Pequeña Miss Sunshine” donde la niña intentará no defraudar a su padre y triunfar en un mundo el cual no está hecho para ella. En el viaje les pasará todo lo que les podría pasar y más, pero servirá para abrirles a todos los ojos ante ese mundo que tenemos frente a nosotros y que siempre intentamos disfrazar. Un mundo superficial que solo se fija en las apariencias, en la belleza y no en los verdaderos valores que tiene cada persona.
Cuando terminas de ver la película uno se descubre con una sonrisa dibujada en la cara y un espíritu de esperanza y todo en una película independiente, con bajo presupuesto pero con grandes actores y mejores guionistas. Y por si sirve de más garantía (que yo creo que no) consiguió ganar dos oscars hace un par de años a mejor guión original y mejor actor de reparto. No dejéis de verla, merece la pena.