ô_O Vaya, sabía algo acerca de esta noticia, pero no sabía que al final le habían sentenciado. También sabía algo acerca de la ineptitud de los jueces (no sé si decir “los jueces en general” o “algunos jueces”), pero no sabía que, aparte de tal ineptitud y escasa profesionalidad, una persona erudita (supongo) puede ser tan idiota al hablar de temas que no tiene ni idea. Decían Jarabe de Palo en uno de sus temas: “… y ahí va ese consejo de mi padre: si no sabes de algo, lo mejor es callarte.”, así que a ver si se aplican el cuento. Y luego a ver si se dan cuenta de que existe… ay, como se llamaba, ¡Ah, sí! LIBERTAD DE EXPRESIÓN. Que sí, que hay que entender que los derechos de uno acaban cuando pisan los del otro, pero defenderte de una imposición como es el canon no creo que pise ningún derecho.
Además, ¡qué carajo! si yo pongo en mi blog un “postit” de esos diciendo: -”Pues deberíamos ir a la sede de estos ‘ladrones’ para que vean nuestro desacuerdo real con el canon.”-, y al final resulta que la gente empieza a concentrarse en dicho lugar ¿soy un agitador de masas? ¿me van a condenar? Pues eso de la propiedad intelectual cada vez más está formando parte de una política cerrada en lugar de una ayuda y protección al autor, que motive a seguir creando y que distribuya su creación, que creo que es el objetivo real que se debería tener (y sí, digo “política” porque lo encuadro en el mismo apartado donde ya se encuentran temas como el querer cambiar nuestro idioma para admitir nuevas palabras como “miembra”…ole, y otros temas de este calibre y tan “modernos” y “abiertos”).
Por cierto, pongo “ladrones” con comillas porque no quiero ofender a aquellos que realmente roban por necesidad, aun estando mal, no es tan rastrero. -”Uf, es que “ladrones” es una palabra muy fuerte (a ver si va a venir el coco y te va a condenar)”- Pues digo “ladrones” porque normalmente digo ladrón a quien me roba, no por gusto. Cuando voy a comprar un CD para guardar una copia de seguridad de mi trabajo, que desarrollo con software libre y que lo hago yo solito y no tengo que pagar a nadie, me imponen que tengo que pagar un dinero para subsanar las pérdidas de gente que en lugar de comprarse un disco de música lo piratea y se lo graba… ¿cooomo?
Es algo ya muy masticado y no me extenderé mucho, pero: Primero, yo no tengo porqué saber nada de que si este piratea o no… ¡a mí que me cuentas, yo lo quiero para mi trabajo! Segundo, ¿para subsanar las pérdidas?… Vale, este producto que vale 10 € lo voy a poner a 30 €. Uy, resulta muy caro y la gente no lo compra, bueno, cogemos este otro producto y lo encarecemos y ya está… Lógico, sí señor. Tercero, tengo que pagar antes de que cometa el delito… es más, antes de que lo cometa otro tipo, no yo… ¿qué pasa, que estamos pagando entre todos el delito de otros o qué? Cuarto, …
Pues yo hace ya bastante tiempo que no compro CDs ni DVDs, pero como la última vez ya tenían un canon impuesto, pues ya pagué por lo que considero MI DERECHO A PIRATEAR, pues he pagado un dinero destinado a subsanar las pérdidas del pirateo, he pagado mi precio por piratear, he pagado MI DERECHO A PIRATEAR… y ahora voy a hacerlo.
No digo que no lo haya hecho antes, que no me haya descargado música o pelis de la red, pero, sinceramente, paso de pagar 30 € por un disco del que sólo me gustan varias canciones… ¡bien, me sale a 10 € la canción! ¿el resto? relleno. Y eso no pasa con los grupos que realmente te gustan, porque a mí me encantaría tener en original la discografía completa de Sabina, Muse o Queen, pero al precio que me sale, me contento con tener alguno original… si acaso.
Es que recuerdo uno de los discos de Sabina que tengo en original (19 días y 500 noches) que cuando salió corrí a Sevilla Rock (como dice en una canción, creo que del Tote King, o SFDK, no recuerdo: “Sevilla Rock, hundía por sus propios precios…”) y me compré el disco con una ilusión enorme. O cuando vi la Peli de Forrest Gump y me encantó la B.S.O. y me la compré. O cuando dudaba entre varios discos para comprame y al final opté por el Californication de los Red Hot Chili Peppers (una delicia, oye)… Pues dudaba porque tenía que ahorrar, y ya el precio me impedía comprarme más de uno. Sí, es una buena manera de promover la cultura encareciendo los precios, para que no estén al alcance de todos, ¿verdad? Sí señor, muy buena idea. Claro, favorecemos a los creadores, sí, eso está bien… pero si no hay nadie a quien mostrarle las creaciones… chungo. El motor es este público, pues de ahí salen los verdaderos creadores (autores, intérpretes, productores…), de gente que ha mamao desde chico este mundo y quiere dedicarse de lleno a ello; no de laboratorios, ni de programas televisivos, ni de grandes multinacionales… ¡joder, que estamos hablando de arte!
Antes de acabar quisiera dejar aquí un enlace a un tema del Tote King (Uno de los mejores raperos, sevillano, del panorama nacional). Es un interludio de David Bravo que aparece en su disco “Un tipo cualquiera” (Bueno, creo que era ese, jeje).
Y para finalizar, me gustaría promover una búsqueda de alternativas a la SGAE y este sistema de “rateo”.
P.D.: He hecho mención a algo de música y ahora me siento un delincuente… jó, ¿qué va a ser de mí? (mierda, ¿esta no es la letra de otra canción?… aaahhh… me siento perseguido). 
P.D.(2): Una pregunta al aire… ¿os acordais de las cintas de casetes? Yo tengo una pechá y os puedo asegurar que pocas son originales… muy pocas. La situación es similar, aunque ahora a un nivel mayor, sí, pero el “problema” es el mismo y no recuerdo ni quejas de ninguna asociación o “banda”, ni persecuciones, ni antes me consideraba un delincuente por ir a casa de mi colega y copiarme su música, no era más que distribución de cultura musical; No recuerdo esta caza de brujas.
P.D.(3): mmm… vaya, sí que he escrito… siento haberme alargado tanto, pero es que me hierve la sangre. Por cierto, SGAE, he usado mi libertad de expresión (y me he moderado bastante), pero aquí estoy, por si quieres hacerme sentir en una dictadura, en la que mi expresión se sienta cohibida (no he vivido ninguna y no sé lo que es eso, pero lucharé para que no ocurra). ¿Mi nombre? uaozé ¿mis apellidos? Hoy: Julio Alonso.