Pues me parece a mi que desde que Alex de la Iglesia, ese gordito bonachón que suele hacer muy buenos metrajes, cogió la llave de la Academia de Cine (bueno, para ser correctos, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España) corren aires nuevos en el siempre criticado cine español.

Nada más hace falta escucharle en su discurso de apertura para darse cuenta de que este tipo está hecho de otra pasta. Y eso es de agradecer. Ya andábamos un poco hartos de presidentes de la Academia que usaban su posición para hacer política (el famoso NO a la Guerra). Además ha conseguido que Almodóvar, que ha estado de uñas con la Academia desde no sé cuando, fuera y presentara un premio y todo. ¡¡Chapó nuevo Alex con 35kg menos!!.

En cuanto a la ceremonia en sí, pues más o menos aconteció lo esperado. La Celda 211 de Daniel Monzón, Luis Tosar y Alberto Ammann fue la gran ganadora de la noche. Y era de esperar. Esta película ha podido sobrevivir en la cartelera bastantes más días que la media que suele aguantar un film español. Aquí os dejo los demás ganadores.

También mencionar la emotiva entrega del Goya de Honor a Antonio Mercero, algo desmejorado ya por los años, la entrega de un Goya por parte de una ciudadana anónima y la presentación de la gala bien realizada por Buenafuente. El espectáculo estaba asegurado.

Este último año ha sido el que más cine español se ha visto en taquilla. Puede ser que no vayamos mal encaminados y podemos terminar de escuchar de una vez esa frase cansina y reiterativa de “El cine español está en crisis”. Yo no lo creo. La presión proveniente de Hollywood es evidente, pero con grandes películas como la Celda 211El secreto de sus ojos, la tortilla puede cambiar.

Así que, si algún día váis al cine sin tener ninguna película concreta elegida, dad un voto de confianza al cine de vuestro país. Puede que os sorprenda.