Entradas con la Tag “economía”

Busco una L. Hay muchas letras en el abecedario, pero la que yo quiero no es cualquiera. Es una L. Es más, tampoco quiero una L cualquiera, sino una blanca sobre fondo verde. Y la quiero atrás mía, mirando el camino por el que yo vaya pasando; quiero esa L tras la luna trasera de mi coche. Y también sé que aunque ahora tenga muchas ganas de tenerla, una vez esté conmigo estaré deseando deshacerme de ella. Hablo de sacarme, al fin, el carnet de conducir.

Debería haber contado cuántas veces me han dicho la odiosa pregunta: “¿cuándo te vas a sacar el carnet?” (poner aquí voz repelente), o peor aún, el “maldito consejo”: “Deberías sacarte el carnet de conducir”… ¡Pues claro que debería habérmelo sacado! Pero hacen falta algunas cosillas para sacárselo, como dinero, algo de tiempo y motivación. Y un poco de ilusión tampoco vendría mal, por supuesto.

Ya he dicho varias veces que mi primer intento de sacarme el carnet fue el verano siguiente a la selectividad, un buen momento para sacárselo, antes de entrar en la universidad, pero un familiar me invitó a la playa y entre uno y otro familiar estuve cerca de dos meses… con pocas ganas de estudiar, por supuesto (y más aun después de acabar selectividad). El verano siguiente decidí ponerme a ello otra vez, pero cuando me pensaba preparar me di cuenta que el DNI lo tenía caducado, y no me dejaban presentarme ni con el resguardo (ahora no sé como será). Al verano siguiente, huelga de examinadores en Julio, Agosto cerrado por vacaciones, y Septiembre de exámenes de la facultad… así que mandé el carnet a freír espárragos… hasta ahora.

He estado mirando algunas ofertas, y os indicaré cuatro de las ofertas que he visto.

  • AUTOESCUELA 1: Por 300 € incluye Matrícula, material, derecho a clases, tramitación de expediente en tráfico, tasa y reconocimiento médico y 7 clases prácticas de 40 minutos. El examen práctico va aparte y son 50 €. Las clases prácticas de 40 minutos (se dan de dos en dos) sale a 23 €.
  • AUTOESCUELA 2: La oferta viene desglosada, de modo que pagas de entrada 20′10 € e incluye matrícula, material, derecho a clases y tramitación de expediente en tráfico, pero las tasas de tráfico (88 €) y el reconocimiento médico (unos 30-35 €) van aparte. El examen práctico creo recordar sale por unos 30 €, y cada clase práctica, también de 40 minutos, vale 17,80 €.
  • AUTOESCUELA 3: Su oferta consta de un primer pago de 50 € que incluye matricula, material, tramitación de expediente en tráfico y certificado médico (pero no derecho a clases), además de un segundo pago de 87 €, que son las tasas de tráfico, y pagas cuando te presentes al examen. Las clases prácticas son ahora de 60 minutos y salen a 25 €, y el tercer pago es el examen práctico, de 45 €.
  • AUTOESCUELA 4: Esta oferta es la que menos me gusta, empezando porque aparece sin el IVA, así que se lo añado a continuación: La matrícula con el material y derecho a clases son 252,88 €, incluyendo además el reconocimiento médico y 6 clases prácticas. A esto hay que sumar 85,85 € por las tasas de tráfico y, posteriormente, 48,72 € por el examen práctico. Cada práctica de 40 minutos sale por 24,36 €.

Así es difícil comparar ofertas, así que las he igualado y desglosado en la siguiente tabla:

Fijaos en las diferencias entre las ofertas, que os comento a continuación a modo de consejo:

  • En primer lugar, estad atentos a los paquetes de ofertas. Son muy golosos, más aun con las clases prácticas que ofrecen, pero haced el desglose a ver si realmente la oferta es buena o no.
  • Fijaos en las clases prácticas, ahí es donde reside el buen precio (por supuesto, la competencia de los profesores es primordial). Tened en cuenta dos cosas. En primer lugar, que no exijan un mínimo de clases prácticas. Tráfico no lo hace, y es un truco para, a veces, cobraros más de la cuenta. Además, hay autoescuelas que zorrean mucho con este asunto y tienes varios trucos, como cambiarte tu profesor de prácticas, de modo que el nuevo llega advirtiéndote de nuevos errores y nuevo proceso de aprendizaje, incrementando el número de prácticas. Otra cosa a tener en cuenta es que, según tengo entendido, por ley las prácticas han de ser de 45 minutos como mínimo, aunque en todas las que he preguntado son de 40 minutos, excepto en la AUTOESCUELA 3. No me extrañaría que se hayan puesto de acuerdo, al menos las principales autoescuelas, y el resto se sumarían al acuerdo. En cualquier caso, suelen ser clases dobles debido a que en 40 minutos no hay mucho tiempo.
  • Tened en cuenta que las tasas de tráfico las pone Tráfico, aunque por lo que he visto los precios entre autoescuelas varían un poco. Pensad que si no aprobáis (con el primer pago de las tasas se os permite catear un examen, el teórico o el práctico) las tasas se incrementan y en lugar de 88 € (aprox.) serían unos 125 € (aproximado, según tengo entendido).

Al fin, para poder decidirme por una autoescuela he decidido realizar la suma de cuánto me costaría y obtener valores que pueda comparar, además de hacer los cálculos correctos para las clases prácticas, asumiendo precios por minuto y tomando luego cada clase de 40 minutos. Para un cálculo estimado he supuesto 20 clases prácticas, que es lo más habitual:

Al fin, como puede observarse, la más cara es la AUTOESCUELA 4, sobrepasando a la más barata de todas en cerca de 200 euros, 181,21 € para ser más exactos (suponiendo en el caso más económico un ahorro de un 25 % nada más y nada menos), que no diré que es la Autoescuela Leonesa… ops. La siguiente es la AUTOESCUELA 1, una autoescuela de mi barrio, cuya oferta es similar a otras muchas, pero quisiera llamar la atención en que al principio me parecía barata, hasta que vi las otras dos, claro, pero la oferta con el paquete de clases prácticas incluido es muy jugoso. Hay que tener en cuenta que donde más dinero se va es en las prácticas. Y es éste el punto fuerte de la AUTOESCUELA 2, que según he podido saber lleva tan sólo unos 3 ó 4 meses en funcionamiento, pero ya he oído y leído (ambas) muy buenas críticas de ella. Sin embargo, la que gana en precios es la AUTOESCUELA 3, que lleva bastantes años ya en funcionamiento. Ésta se encuentra en un piso (y el mobiliario acorde al piso) y ofrece muy buen precio, el mejor, debido a que no oferta clases de teoría, aunque tienen ordenadores y material disponible, así como un tutor para resolver dudas. Eso hace que tenga precios sin competencia y con ésta se han sacado el carnet dos personas cercanas, que siempre se ríen cuando dicen su nombre: EL FRENAZO (sita frente a la Facultad de Empresariales, en C/ Ramon y Cajal, Sevilla).

A pesar de ello, he decidido que por 15 € más pago el derecho a clases en la segunda autoescuela que he visto más barata (la nº 2), llamada Autoescuela Santa Elena (sita en C/Balbino Marrón, junto a Viapol, Sevilla), además de que su personal me ha parecido bastante competente, y ya iba recomendado. He aquí su oferta.

Ellos me darán la L. Mi ansiada L.

Un par de consejos más. En primer lugar, para los que no tengan aun el carnet de conducir, éste es un buen momento para sacárselo, porque los precios no han subido mucho en estos últimos años, además de que, con la crisis, como interesa vender coches, interesa que hayan nuevos conductores, con lo cual hay que facilitar la salida de nuevos carnets. Además, al parecer quieren cambiar el modelo de test de examen teórico, de modo que las preguntas sean de tipo “respuesta múltiple”, complicando el asunto. El otro consejo, y último, es que le echéis un ojo a este interesante artículo de consumer eroski (muy buena página, por cierto), donde el titular reza: “El mismo carnet de conducir puede costar 5 veces más, según la autoescuela” (estudio realizado en varias ciudades de España).

Para más información visitad la web de la Confederación Nacional de Autoescuelas.

N. DEL A.: Los datos de las autoescuelas han sido recogidos entre el 16 y el 18 de Febrero del presente año 2010 en Sevilla.

Comentarios 3 comentarios »

Como si de un profeta se tratara, el gran Arturo Pérez-Reverte predijo hace 10 años lo que ahora está pasando. Lo escribió en un articulo en “El Semanal” el día 15 de Noviembre de 1998.

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.

Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como “long-term capital management”, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.

Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no.

De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.

Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que “mientras el beneficio era privado”, “los errores son colectivos”, “y las pérdidas hay que socializarlas”, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

Fuente: El pito doble.

Comentarios 2 comentarios »

Creative Commons License Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons

betacontinua is Digg proof thanks to caching by WP Super Cache!