¿Recuerdan aquel capítulo de Los Simpson en el que unos abogados siempre aparecían cuando alguno de los personajes hacía una escena parecida al de alguna película para evitar esa violación de derechos de autor? Pues a esos extremos, que parecían de risa, exageración y comedia, estamos llegando.
Todos hemos ido escuchando esas denuncias absurdas que pone esta organización “sin ánimo de lucro” a colectivos poderosos como fiestas pueblerinas, colegios de niños o parejas que osan casarse bailando a Bisbal.
También podemos recordar esa reciente denuncia a las peluquerías por poner la radio en la sala donde ejercían su trabajo, algo que yo he visto desde pequeño en la peluquería a la que iba y tenían puesto RNE. En el programa de Buenafuente, la guapa Ana Morgade, llamaba a la SGAE para interesarse por este tema y escuchábamos alucinados lo siguiente.
Por suerte la gente poco a poco se va dando cuenta de que calaña son estos tipos y que en ninguno de los casos están luchando por la música y los autores, si no por la industria caduca que tienen montada y que más pronto que tarde acabará cayendo. Un mensaje para ellos: amigos, no va a desaparecer la música, ya que existe desde muchos miles de años antes que la SGAE, lo que va a desaparecer es gente en la música como vosotros, que no son para nada necesarios.
Para terminar, os dejo con la última intervención de David Bravo en Buenafuente donde de nuevo nos ilustra de una forma clara de lo descabellado y “de risa” que es todo ésto.
Aclaración: El video de Ana Morgade ya lo puso Rafa hace algún tiempo, pero quería volverlo a poner para reafirmar mi opinión sobre este tema.
Han pasado 5 meses desde mi última recomendación de podcasts. En este caso voy a recomendar los mejores podcasts de cine y televisión que suelo seguir.
The TV Slayers. Empezamos fuerte. The TV Slayers han sido un descubrimiento relativamente reciente. Me encanta el sentido del humor de estas chicas. El programa consta de muchas secciones muy variadas.
Noticias: Un repaso a las noticias de la semana.
Gossip girls: Mi sección preferida. Me parto de risa como cuentan las noticias sobre los famosos de la tele. Especial mención a los “gossip mierder”.
El semáforo. Crítica de series. Las chicas dan su verde, ámbar y rojo a tres series.
Cosas que aprendí viendo la tele. Análisis en tono de humor de los tópicos recurrentes que se dan en las series.
El ajusticiado de la Hora Punta. Cuestionario/Tercer grado a alguien relevante de la blogosfera/podcastfera.
Dos horas y media. Mod y Seri nos hablan de los últimos estrenos de cine. Recientemente han cambiado la estructura del programa. Antes era un poco caótico y terminaban hablando un poco de todo; lo del cine era un poco secundario. Ahora el programa es mucho más ordenado, pero mantiene la frescura y la improvisación de sus creadores. Mola!
Fuera de series. Este fue el primer podcast de serie que empecé a seguir. Siguen teniendo una frecuencia semanal que jamás rompen. Los hermanos Navas Alejo analizan la actualidad de las series. Además, últimamente han incorporado de forma casi fija a su padre, Carlos Navas. Éste se ha convertido en el auténtico gancho del programa.
00podcast. Gerardo y Tomeu analizan las películas que han visto en la última quincena. Demuestran tener buen gusto cinéfilo y además mezclan muy inteligentemente estrenos con otras películas no tan actuales.
De pelotas como puedas. Mi último descubrimiento de la podcastfera. Se definen como “El primer micropodcast sobre cine de mierda”. Los capítulos duran algo más de 10 minutos y analizan en tono de humor películas malas a rabiar. Lo mejor de todo es que te dan ganas de ver las películas XD
Hace un par de semanas un amigo me envió tres correos electrónicos, donde en cada uno de ellos aparecía únicamente un enlace. Viniendo de quien venía, nada más verlo ya deseaba abrirlos y he de decir que no me ha defraudado. Es por ello que quiero ahora recomendarlos, para todos aquellos que no se conforman con una opinión captada de los medios, sino que busca la información en los medios, con el criterio necesario para desgranar lo que más se acerque a la verdad, y leer/escuchar las opiniones de las distintas fuentes para enriquecerse.
Siempre abogo por escuchar, en la medida de lo posible, a ambas partes, y como digo, dependiendo de tu criterio, tratar de buscar lo que más pueda acercarse a la verdad (porque la verdad absoluta… ¿quien la tiene?). Esto nos puede llevar, como a mí, a ver telemadrid, intereconomía, e incluso a entrar en la web de la falange, en lo que a la derecha ser refiere, como también a leer formatos opuestos, sociales-reivindicativos, al gabilondo, panfletos comunistas… en fin, tratar de abarcar un poco el abanico político.
Así pues, mi primera recomendación va para una web que nos ofrece un punto de vista bastante interesante. Opiniones de Juan Torres López en su web Ganas de escribir, donde estarás más o menos de acuerdo, como debe ser, con sus opiniones y escritos, pero en cualquiera de los casos lo importante es que nos haga pensar al respecto.
Continúo ahora con una web digna de leer en tiempos de crisis económica (porque nuestra crisis, señoras y señores, es social, política, económica, educativa, moral… pero eso, eso es otra historia). La web de la que os hablo, escrita por Alberto Garzón Espinosa, es una web de reflexión económica, política y social, con un guiño en su nombre a La vida de Brian: Pijus Economicus.
En tercer lugar, toda una joyita de Pascual Serrano, donde nos ofrece sus Perlas Informativas, por si no nos habíamos fijado en los medios. Poco diré de esta, tan sólo, que entréis a verla ya.
¡Cómo se puede SER tan inútil! Me refiero a los dirigentes de la cadena SER, igual que me podría referir a los dirigentes de otras muchas cadenas, tanto de radio como de televisión. No sé quienes se encargan de dar luz verde a un proyecto radiofónico nuevo y quitar a otro de la programación, pero a veces te preguntas ¿en qué $\&%# están pensando?… luego te respondes fácilmente: en el dinero y en los índices de audiencia (que no es lo mismo que la audiencia).
Hoy estoy bastante molesto por algo que ocurrió hace casi un año. Llevo, por uno u otro motivo, alejado ese tiempo de mi programa favorito de radio, que ya mencioné aquí en su momento, hablo del cine de LO QUE YO TE DIGA, el cine en la SER. A pesar de no poder escucharlo en la radio en este tiempo, gracias a su web he podido ir descargándome algunos programas y precisamente ayer noche, cuando iba a descargarme los que me faltaban (que llevaba ya bastante retraso) me entero de la noticia: El programa, tras veinte años en antena, deja de emitirse, siendo su último programa el del día 4 de Abril del pasado año.
En serio, se me sobrecogió el corazón. Es un programa que llevo escuchando desde que era pequeño. Recuerdo aquellos sábados por la tarde en que iba con mi padre a trabajar y lo tenía puesto en la radio. Aun tengo grabado en mi mente algunos momentos, reportajes, historias, películas, comentarios y risas que escuché en todos estos años, años en los que me ha acompañado en mi crecimiento y gracias al cual ahora me gusta el cine tanto.
He de decir que sí, que ellos son los artífices de mi gusto por el cine, gracias a ese saber hacer que tenían y a un programa tan ameno que dos horas se te pasaban volando, a que sabían contar el cine para aquellos expertos en la materia y para los iniciados o para aquellos que no tuvieran ni idea de cine. Sabían hacer eso, con lo difícil que es.
Ya lucharon contra los incompetentes al mando de la SER, que decidieron acortar el programa en su emisión de tarde para alargar una hora más el acaparador carrusel deportivo (el programa de cine se emitía por la tarde y se repetía de madrugada). Me gusta también el carrusel, pero éste ya tiene bastantes horas como para encima quitarlas a un programa de tanta calidad (reconocida durante sus veinte años de emisión). En fin, si querías escuchar el programa completo tenías que escucharlo a la 1 de la madrugada, pero de nuevo sufrió otra bofetada cuando pospusieron esta emisión hasta las 3:00.
En fin, que me da coraje. Como ha ocurrido con otros programas de televisión, como REDES, que también ha sufrido la incompetencia de unos dirigentes más preocupados por los índices de audiencia que por la audiencia. ¡Inútiles! ¡Sois partícipes de la artificialidad de nuestra sociedad!
Gracias al equipo del cine de LOQUEYOTEDIGA, desde aquí un abrazo y espero que vuelvan de algún modo a las ondas. Por ahora, nos contentaremos con su web… aunque no es suficiente.
P.D.: Y si no habéis escuchado nunca este programa que habla de cine en clave de humor, pasaos por su web y descargaos alguno de ellos.
No sé si os pasa a veces…pero son momentos en los que te paras a pensar, lees algo que te gusta, hace plantearte las cosas desde un punto de vista distinto, y empiezas a divagar (que no vaguear ;p).
La semana pasada escribí sobre Diógenes, y cómo este personaje había rechazado todo bien superfluo. Pues bien, el otro día disfrutando del programa de Eduard Punset, aprendí que estamos divididos en dos tipos de personas, los maximizadores y los satisfactores, los primeros viven en una continua angustia por conseguir lo mejor de cada elección y los segundos simplemente eligen y se conforman alegremente. ¿Nunca os habéis encontrado en la situación de tener que elegir? no espero respuesta a esta pregunta, ya que sé la respuesta, pero la clave está en que actualmente tenemos tanta libertad de elección que paradójicamente es contraproducente. Qué ironía ¿verdad? al final va a resultar que tanta libertad no es buena:
- No tenía que haberme comprado este coche.
- No se qué carrera estudiar.
- Qué gel es mejor para mi piel…este tiene PH no se cuanto pero el otro tiene vitaminas tal y cual :S
Y es curioso como deriva la Historia, ayer leyendo sobre Hegel, pude recordar aquello que estudié en COU, y es que todas las verdades que sabemos están sometidas irremediablemente al cambio de la Historia. Cosas que antes eran lógicas, ahora son impensables y es gracioso ver como aun siendo conscientes de este hecho (no hace falta más que mirar atrás) nos seguimos creyendo en la posesión de la verdad. Siempre me ha gustado decir que la única verdad que existe es que 2 y 2 son 4, porque si hace unos siglos la mujer era inferior al hombre y el sol giraba alrededor de la tierra, seguro que dentro de un tiempo cosas que vemos como verdades, serán locuras del pasado.
Y pongamos un poco las piezas sobre la mesa, para darnos cuenta de todo esto desde un punto de vista un poco más alejado, para que así suene más gracioso (no estoy seguro si el adjetivo que busco es gracioso). Un día una congregación de masas pegó un petardazo, originando miles de millones (y más aun) de estrellas y planetas, entre las cuales (perdido entre tanta inmensidad) se encuentra el nuestro a la deriva en el espacio junto con otros planetas a una velocidad de vértigo, que debido a su casual proximidad a una estrella, se da la vida y de entre todas las especies que surgen en este entorno hay una en especial que gracias a la evolución desarrolla el pulgar opositor (o comúnmente llamado el dedo gordo), esto origina que pueda usar herramientas y por ende a dar uso a la mejor de las herramientas, el cerebro. Milenios después, este animal abandona casi por completo el instinto y es dominado por la razón, crea sociedades, y pone el planeta a sus pies (y esos mismos pies pisan la Luna). Y este mismo animal, se levanta cada mañana y cada día se enfrenta a problemas del tipo “¿Podré pagar la hipoteca del piso?-¿Qué plato del menú que me ofrecen estará más bueno?-¡No me llaméis más que no me interesa esta oferta de internet!-¿Si utilizo axe tendré más éxito?-Necesito esta crema porque me hago vieja…y porque yo lo valgo :p…etc etc” y todas estas preguntas y problemas rondando nuestra mente mientras nuestro planeta dejó de ser el centro del universo y pasó a formar una simple roca a la deriva.
Podemos y me gusta saber, que entre tanta tontería (porque no nos engañemos, TODOS nos vemos afectados por nuestra sociedad) somos capaces de pararnos y pensar de manera más profunda, de crear y de seguir avanzando a contracorriente de la evolución. Porque aunque Kant ya nos adelantó que somos y seremos incapaces de comprender todo aquello que supere nuestra razón…aun así seguiremos buscando respuestas, porque hay muchas explicaciones al respecto de por qué nos diferenciamos del resto de los animales, y a mi en especial me ha gustado mucho una que leí hace poco y la expongo a modo de pregunta:
Si un gato ve entrar una pelota por la puerta ¿qué creéis que hará?, ¿y si es un ser humano el que ve la pelota?
Sí, me gusta pensar que siempre cruzaremos la puerta para ver quien lanzó la pelota. Aunque no seamos capaces de comprender más allá de nuestra razón.
Si el cerebro humano fuera lo suficientemente simple como para que pudiéramos comprenderlo, seríamos tan estúpidos que seguiríamos sin entenderlo.
Para hoy tenía pensado publicar algo diferente, pero el viernes pasado sucedió un hecho que me ha obligado a reflexionar. Os pongo en antecendentes.
Viernes. 15:25h. Entrando con el coche en mi barrio para llegar a casa y comer con algo deprisa porque en menos de 40 minutos tenía que estar explicando la geometría plana a un alumno algo perdido en el mundo de las Matemáticas. En una calle de una sola dirección, con coches aparcados a ambos lados, se para el coche de delante mía porque sí, pues a su conductor se le ha antojado hablar con una colega suyo que está aparcado en uno de los laterales de la calle.
Primer asalto: dentro del coche
Espero los 10 segundo reglamentarios que mi paciencia me otorga. Pito. Ni caso, siguen de cháchara. Vuelvo a pitar. Nada, me ignoran. No tengo forma de rodearlo por alguno de los lados porque la calle tan estrecha no me lo permite. Pito una tercera vez y sacando la cabeza por la ventanilla me grita el indivíduo “¿Te puedes esperar?”. Lógicamente le digo que no con un “Quita ya el coche ya de ahí!”. Sí, me salió algo desmesurado, pero ya sabía que estaba ante un tipo que no merecía mis respetos. Él me responde de malas maneras pero acaba accediendo al final.
Como ha obedecido mis órdenes a regañadientes, ahora le toca a él jugar su baza: circula a 10 km/h. Estaba provocando ya una larga cola de 15 o 20 coches. Pero él a lo suyo, a su ritmo. Por sus santos cojones. Un recorrido que suelo hacer en 30 segundos, lo acabé haciendo en 5 o 6 minutos porque, azares del destino, los dos íbamos a aparcar dentro de nuestra misma urbanización en sitios muy próximos.
Segundo asalto: fuera de los coches
Ya aparcados y cada uno con intención de coger destino a su casa, nos miramos y se acerca gritándome “¿Es que no te puedes esperar a que hable un momento con un colega?”. “No, claro que no, me entorpecías el paso a mi y a los que venían detrás!”, le grito para hacerme oír. Lo que siguió fue una sucesión de berridos escandalosos como si el ofendido fuera él. Pobrecillo, he tenido la desfachatez de pitarle. Pero, ¿quién soy yo? Enajenado, no era capaz ni de mantener una mínima conversación de lo ocurrido, y mucho menos de bajar el volumen de voz.
Como se puso chulo no me achanté y me puse a su nivel de chulería. Si no es por las buenas, será por las malas. Mi pulso se estaba acelerando e incluso estaba dispuesto a sacar los puños si fuera necesario, con lo poco que me atrae esa idea. En menos de un minuto decidió que ya me lo había dicho todo y se alejó con un “Y me dejas en paz que contigo no tengo más que hablar!!”. Le insté a que se quedara y, no sé como, sinceramente, acabé escuchando algo como “¡¡…y no me calientes más que cojo un palo y te reviento la cabeza!!” .
Fin del suceso.
Acelerado por el encontronazo con semejante individuo (el que me conoce sabe que no me altero fácilmente) me dirijo a casa sin apetito ya y pensando en mil y una maneras de estrujarle los huevecillos a tan indeseable personaje en un yunque (esto de ver Dexter es una mala influencia).
Lo peor de todo esto es que ese piltrafilla es un chaval del barrio al que he visto crecer desde que era una cagarruta menos apestosa que ahora. Tendrá unos 5 ó 6 años menos que yo, pero inflado por el gimnasio y por su arrogancia de niño hagoloquemesaledeloscojones hacen que sea un cóctel explosivo de gilipollez.
Ahora ya viene la pregunta trascendental: ¿Cuándo hemos perdido los valores en nuestra sociedad? ¿Quién o quiénes son los responsables de ello? ¿Qué factores influyen para que un ser viva permanentemente en la confrontación, la ira y el odio?
Seguro que cada uno tenemos nuestra propia teoría. Puede ser el sistema educativo nacional que al cambiar al mismo ritmo que los gobiernos, hayan creado una generación que no se entera de nada y que ya no ve las aulas como un lugar donde aprender a ser personas de provecho (esto podría explicar el fracaso escolar, que llega ya a un 30% en nuestro país); o quizás sea culpa de la tele y sus programas de ‘tertulia’ donde lo único que se practica es la violencia verbal e incluso a veces la física, todo ello aplaudido por un público increpante. ¿Y los padres? ¿No son ellos los encargados de inculcarle unos mínimos valores a sus hijos? No sé si no lo hacen por desgana o por desconocimiento. Ser padre es algo muy serio. No todo el mundo está cualificado para ello.
Yo lo que veo y siento es que ya no hay respeto por nada. Estamos volviendo a la era primitiva en la que el que realiza el berrido más alto es el que se lleva la razón. Lo tiempos del musculito que aparente y del cerebro atrofiado que sólo piense en derechos y no deberes… así estamos en vías de la extinción.
La noticia tecnológica de la pasada semana fue el nuevo invento de google, el llamado Buzz. ¿Y qué es? Pues cuesta definirlo, pero es una mezcla entre una red social como FriendFeed conectado con todos los servicios de google e integrados en gmail. Pero no es la intención de esta entrada definir en que consiste este servicio, para eso el señor Juan Diego Polo lo hace mucho mejor que yo.
Muchas voces se han alzado despotricando sobre este servicio, que se lo han “metido” a la fuerza en su gmail y que les llena de ruido su correo, algo en lo que no les falta nada de razón, pero también dicen que es un servicio inútil y que no es necesario ni para ellos ni para nadie, algo con lo que no estoy de acuerdo.
Además de a aquellos que si les guste y no estén en ninguna otra red social, por lo cual aprovechen buzz para compartir pensamientos, enlaces y fotografías, hay otro ámbito que no se si alguien ha visto la utilidad que tiene para ellos: las empresas.
Existen muchas empresas que tienen su correo corporativo gestionado a través de gmail, y todas ellas aprovechan las bondades de este servicio, así como todo lo que tiene asociado (calendar, contacts, gtalk, docs, etc). Con buzz en su correo (aunque no se si aún está disponible para estas cuentas) se tiene un medio de comunicación totalmente nuevo entre los trabajadores, mucho más fácil y directo que el correo, en el cual podrán crear debates, peticiones o tan solo compartir aquella chorrada que se ha encontrado por la red. Ésto hasta ahora todos lo hacemos vía correo y quizás de esta nueva forma todo pueda quedar mucho mejor localizado y clarificado.
No se, tan solo es una opinión, pero me gustaría conocer la vuestra, ¿lo véis útil en este ámbito? Es más … ¿lo véis útil en algún ámbito? ¿Odias, amas o te es indiferente Google Buzz?
Es un tema bastante manido…pero no deja de ser noticia, y más aun cuando nos encontramos con casos como el que se nos presenta en el siguiente vídeo…¡¡¡si es que hay que tener CARA!!!
El mundo…desde luego está loco, ¿o es que nos hemos vuelto tontos? desde luego es el invento del siglo, y es que me imagino a los compadres comentando la idea y diciendo:
Eso…eso al que se le ocurra…¡se forra!
Pues mira tú por donde…hay mucho listo suelto. Porque esto no se trata ya de piratería ni de delincuencia, se trata de sentido común y lo que pasa es que tenemos una auténtica bola de mierda rodando por una ladera de mierda…y se ha hecho tan grande que es difícil de parar. Vamos a ver, el modelo de negocio actual no es viable y punto, y como dicen en mi tierra natal (me encanta esta frase…) “o te aclimatas o te aclijodes”, pero poderoso caballero es Don Dinero, y poco podemos hacer contra esta bola de mierda.
Y divagando un poco mientras escribo este post…se me ocurre un caso que también me tiene un poco mosca y enlazo un poco así con un antiguo post, ¿por qué esta gente se llena los bolsillos a toda costa?, y después tenemos casos como los de la agricultura (por cierto…agriCULTURA, parece que la lengua española no carece de sentido del humor) y ganadería, en la que el pobre campesino cobra una miseria por sus productos…y la música es muy importante en mi vida, pero comer lo es más y para colmo, como siempre, ¡el que te cobra no es el autor! es el defensor del autor…y no voy muy desencaminado si digo que terminamos pagando un impuesto revolucionario…pero por favor, no necesitamos un nuevo Vito Corleone, sólo un poco de sensatez y cordura en una época en la que tienes que pagar un plus por una tarjeta de memoria para tu cámara, no vaya a ser que se mueran de hambre…y que yo sepa no pago un CANON por mi nevera, ¡y mira que almaceno pepinos dentro!
¿Que hoy no iba a haber entrada en betacontinua? ¡já! Aunque sea poca cosa, al menos os daré a conocer el secreto de Dan Brown. Tan sólo tenéis que entrar aquí, indicar tres palabras y en un click tendréis vuestra propia novela al estilo de este escritor.
Y ya, aprovechando la coyuntura quisiera, guardándome mi crítica sobre sus libros (y posteriores pelis), quitarme una espinita que tengo desde hace tiempo. Como novelista, Dan Brown ha escrito algunos libros interesantes, fáciles de leer y que te enguyen y tú les enguyes. Está bien eso. Pero a la hora de documentarse, hay algunas cosillas que ha empezado a mezclar, por aquello de atraer al público, darle emoción y demás… y se ha liado más que la pata de un romano. Hay más que algunas cosillas, y no es que yo sea un experto (para nada), pero ha sido un tema que me ha apasionado desde bastante pequeño. Es como si desde pequeño te apasiona la física y llega alguien mezclando leyes, inventándose alguna que otra constante universal, reliando conceptos… Por eso, los que quieran pasar un buen rato, pues que lean y ya está. A los que realmente les guste, que profundicen y averigüen qué hay de cierto y qué no en su historia, porque muchas relaciones sí que hay, pero vamos, por ejemplo, no era Da Vinci el único que “dejaba” señales en sus obras.
Desde siempre, los artistas han introducido en sus obras (pintura, escultura, arquitectura, literatura…) simbología, oculta en mayor o menor medida, o a la vista de cualquiera. Mirad cualquier Van Eyck, por ejemplo. ¡Y casi todas las obras de carácter religioso! ¿Qué representa el pavo real? ¿Y una paloma? ¿Y una rosa? ¿Y una espada? ¿Y una calabera? ¿Y un ancla? ¿Y un león?
Van Eyck – El matrimonio Arnolfini
¿Y un león rojo? ¿o verde? Esto ya es profundizar aun más… adentrarse en la llamada “Ciencia Hermética”. Si alguien quiere dar un buen paso en esta nubosa senda, una lectura recomendada sobre simbología en la arquitectura: “El misterio de las catedrales”, de Fulcanelli (aviso: de lectura densa, pero interesante, te deja con la sensación de haber leído sólo la mitad, de que hay mucho más que no puedes alcanzar porque aun no llegas ni a ser un “iniciado”). Yo lo he leído y en mis visitas por iglesias, catedrales y otros edificios de Escocia, Francia, Países Bajos y España he visto algunas de las cosas que se mencionan en el libro. Es genial.
¡Ea! Era algo que quería decir desde hace tiempo, desde que leí la archiconocida “El código Da Vinci”, abrir un poco los ojos, simplemente. El libro me gustó, me entretuvo, pero… pues eso. Pero.
P.D.: La explicación de porqué los ambigramas (entre otros textos) están en inglés que aparece en Ángeles y Demonios me hizo potar.
Mucho he oído hablar de los Nativos digitales, sobre todo desde la mesa redonda que se celebró en el pasado EBE. La definición que dio Marc Prensky es la de aquellas personas nacidas a partir de 1980 y que siempre han estado rodeadas de elementos digitales con lo que ya lo toman como algo natural y cotidiano.
Respeto su definición, pero no estoy de acuerdo al 100%. Al menos en España esa fecha es demasiado optimista, y creo que debería pasarse, al menos, a 1990. Yo he nacido en 1981 y no me considero un nativo digital. Yo me he criado rodeado de máquinas analógicas, empecé a redactar mis trabajos con una máquina de escribir Olivetti, hice mis primeras fotografías con una cámara de carrete, tenía una televisión sin mando y teniendo que cambiar de canal con unos botones que se acababan rompiendo, me conecté por primera vez a internet marcando un número de teléfono a través de un modem de 33,6 Kbps a través de infovia (pagando por un correo electrónico) y llamaba por teléfono haciendo girar una ruleta para marcar los números.
No, no me considero un nativo digital, ellos son aquellos que sus trabajos siempre los han hecho en word, sus fotografías las han medido en megapíxeles, el mayor cambio en su televisor ha sido el TDT, siempre su conexión a internet se contabilizó en megas y su primer teléfono lo tuvo cuando aún iba al instituto.
En esa mesa redonda celebrada en el EBE, muchos que había conocido la informática desde los ochenta (o incluso antes) se enfadaban cuando a ellos no se les nombraba como nativos digitales, como si eso les hiciera menos conocedores de la tecnología. No, no es más nativo digital quien más conocimiento de informática tiene, si no aquel que no ha conocido otra cosa desde el día que nació y sin necesidad de haberlo tenido que buscar, sin tener que ser un “friki” que se pone a programar en Basic con su Spectrum, si no que se ha podido crear un blog en unos pocos clicks, que no tuvo casi que arruinar a su familia para comprar un ordenador si no que se lo regalaron a sus padres por domiciliar la nómina en el banco, que nunca le dio vergüenza llevar un móvil y que le sonara en público.