La huelga. ¿Sí o no? Seré breve, ahora que ya ha pasado la ola y tan sólo queda la resaca. Sí, huelga sí, desde mi punto de vista. ¿Porqué? Paso de ponerme ahora a explicar el porqué, teniendo en cuenta que, sobre todo, no es sino una opinión personal basada en lo leído y oído en noticias, periódicos y demás. Importante haberse informado, que borregos ya hay muchos por ahí como para salir a la calle pareciendo (o peor, siéndolo) otro más.

En resumen diré que si hubiera estado en España trabajando hubiera hecho huelga (con casi toda seguridad, aunque ya se sabe… siempre hay que dejarse un margen de tolerancia por si las circunstancias…) y si no hubiera estado trabajando, con más motivo, habría asistido a alguna convocatoria de manifestación. Y en resumen diré que iría porque la situación no sólo es mala, sino que a mi parecer y padecer no estamos en el buen camino. Para nada. Veo que cada vez más hay una mayor diferencia entre dos economías muy distantes: la economía nacional, la que miden en los periódicos, y la economía del hogar medio. Si por un lado es verdad que la Economía Española (está en mayúsculas por algo) está levantándose un poco, dejando el grupo de cola de Grecia, Portugal o Irlanda (recién sumada peligrosamente), hablamos aquí de economía a nivel nacional, al mercado… pero de ahí a que esto se vea reflejado en la economía del hogar hay un paso.
No me detengo más, esta huelga ha de servir, a modo de puñetazo en la mesa, para gritar un enorme “¡Basta ya!”, al que yo le añadiría un “¡joder!” que magnificara el hastiado sentimiento de impotencia, de agobio y preocupaciones por el mañana, una huelga que demuestre al Gobierno papanatas que tenemos, al resto de partidos adormecidos de la oposición y a unos sindicatos acomodados y aletargados que queremos soluciones reales, soluciones para la gente, no para las empresas, no para los bancos, no para los de siempre. Soluciones para quien se las merece (o no tanto, por desgracia), para la gente.
Evidentemente, esto debería haberse hecho desde hace ya un tiempo, lo que da la razón a quienes dicen que sí, que huelga sí, pero que ahora no es el momento… ¿entonces cuando? Es difícil ponerse de acuerdo, pero cedamos en lo mínimo para obtener lo máximo. Lo bueno de vivir en democracia es que se busca el bien común, lo que beneficie a la mayoría… obviamente, lo malo es que no siempre están todos contentos. Pero tratemos de mirar por el bien común. Y lo digo ahora, como ya mencioné, pasada la huelga del 29-S, porque cada uno debe influenciarse únicamente por su propia opinión, fundada en sus propias investigaciones y debates y para nada movido por el borreguismo. Quería reflejar aquí, únicamente, una opinión.
Y esta opinión casi suelta un par de lágrimas mirando una serie de fotografías que dan cobertura a la información que El País (en su versión digital) ofrece de la huelga (podéis verlas aquí). Lágrimas de asco, repudio, desesperación, frustración, tristeza… tanto por las imágenes en sí, algunas duras no en su primer plano, sino en lo que muestra detrás… y no me refiero a una agresión física o algo así… las agresiones de las que hablo son morales, más profundas.
Además, me duele, que quien igual pide libertad de huelga cierre la boca (o la puerta del negocio) a quien pide libertad para trabajar. Odio los piquetes y a los que manchan de violencia una manifestación (mira por donde, para ilustrar esto me viene genial la peli de la que hablamos hace unos días en LPDLS: Domingo sangriento). Me jode además que se les llamen piquetes “informativos”, cuando con el apelativo de “informativo” supongo se refiere a que te informan de que o cierras o te apedrean (literalmente). Vaya tela con los eufemismos.
La huelga para que triunfe ha de ser libre. Si se quieren hacer las cosas bien no hay que tener sucias raíces ni de lema “el fin justifica los medios”, pues podría poneros ahora mismo más de un ejemplo sanísimo que, abanderado por dicho lema, ha cometido de lo mejorcito en cuanto a atrocidades se refiere. Así, ya lo digo, si alguien quiere trabajar, está en su derecho y podríamos debatir porqué pero lo que no se puede debatir es si está o no en su derecho (o sí, tú debate lo que quieras… pero seguirá estando en su derecho de no hacer huelga). Me jode mucho, y, como digo, estoy a favor de la huelga.
Será que, como decía creo que Napoleón: “Es más fácil controlar una masa de gente que a un sólo hombre” (no puedo asegurar una traducción literal) y el tan por mí odiado borreguismo se apodera de la situación. Lo sé porque yo he estado en alguna que otra situación en la que ha actuado la masa, no la gente.
Ante todo, información. Después, opinión. Durante todo, libertad de elección. Suena tan fácil…
P.D.: Y por darle una nota de humor serio al asunto, ahí va eso: http://www.jrmora.com/blog/
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