Pues si, como el año tiene 365 días, hay días para todo y para todos. Hoy es el día del orgullo friki. Hoy si salís por las calles de vuestra ciudad os podéis encontrar a personajes vestidos con arapos variopintos. ¿Y por qué hoy? Pues porque se conmemora el estreno mundial de la primera película de la saga de “La Guerra de las Galaxias”. ¡¡Vaya telita!!
Esta celebración se va haciendo habitual cada año. Esta es la web oficial donde se recoge información de las ediciones pasadas, fotos, etc. Todo un lugar de referencia si se quiere vivir intensamente este día. Hay previstas una serie de actividades que se organizarán a lo largo del día en diferentes puntos de nuestro país, las tiendas que ofrecen ofertas o descuentos para celebrarlo e incluso podéis encargar vuestra camiseta conmemorativa.
En mi trabajo me dedico al análisis y desarrollo web, trabajando, como la mayoría de las empresas de por aquí, para la administración pública. Es muchas veces desesperante porque, en la mayoría de los casos, quien evalúa y prueba tu trabajo son gente que uno duda mucho que tenga los estudios y la capacidad necesaria para hacer su propio trabajo.
Además, da mucha rabia como se tira el dinero desde la administración pública, contratando a empresas externas por no se muy bien qué criterio para que le haga trabajos que cualquier empresa seria le haría por la mitad de dinero y con el doble de profesionalidad.
En este caso concreto estoy teniendo que aguantar que evalúe mi trabajo una de estas empresas externas, la cual ha sido contratada para hacer pruebas de calidad de los proyectos de dicha administración. Me ha tenido que tocar la joya de la corona, porque de una aplicación que ya lleva un año en producción, y la cual es una versión “2.0″ de otra que ha estado desde el 2001, ha conseguido sacar casi 700 incidencias. Eso da la sensación de que la aplicación está muy mal hecha, que tiene muchos fallos, y que somos unos incompetentes. Pero cuando uno se pone a leer una a una las incidencias se da cuenta que el incompetente es otro. A parte de ir nombrando las incidencias, os diré que cada una de ella la ha repetido para cada pantalla de la aplicación, aunque sea una incidencia general de la aplicación entera, o del pie de página, que es parte común. Esto demuestra aún más el conocimiento de su trabajo. Sin más, pasamos a ver las más desternillantes
En aquellas páginas donde toda la información se presenta en pantalla sin necesidad de usar el scroll vertical el anclaje no resulta útil. Es decir, os traduzco. En el pié de página se tiene puesto una marca que lo que hace es simplemente subir la página hasta arriba. Esto se hace para las páginas que tienen mucho scroll, haciendo click en este “anclaje” podamos volver al principio. Pues bien, como os digo, esto está en el pié de página, algo común para todas las pantallas, y para aquellas que no tiene scroll también está, por lo que al hacer click no hace nada al estar ya arriba. A este hombre eso le molesta, y querrá que hagamos un pié de página para cada pantalla, y adivinando si hay scroll o no (me imagino que lo querría concretamente para su monitor). ¿Solución? Fuera el anclaje, muerto el perro se acabó la rabia.
Mensajes de validación “JavaScript”: Los mensajes de validación “javascript” deberían tener una réplica de servidor para poder seguir visualizándose en caso de no permitir el uso de este lenguaje. No se como ha captado esta incidencia, si ha tenido acceso al código, si ha deshabilitado el javascript, pero esa “réplica” como el llama en el servidor está hecho … es algo que me enseñaron en el cole. Me imagino que habrá leido algún librito de programación web, habrá visto que es algo que siempre se aconseja, y lo ha soltado para que veamos su sabiduría.
Botón “Restablecer”: Al pulsar el botón restablecer se borra todo lo que había metido en el formulario. Vaya, ¡que desastre! ¡Como un botón que está hecho para borrar todos los campos borra todos los campos!
No existe espacio entre los diferentes puntos de la explicación mostrando la información muy agrupada. Estos puntos de explicación están hecho con las típicas viñetas. La distancia entre viñetas las pone el navegador. Me imagino que quiere que arregle el navegador.
No se cumplen los criterios establecidos para la escritura de mayúsculas y minúsculas en palabras. Esto lo dice sin esplicar de donde se sacan esos criterios, donde están establecidos, ni cuales son los errores. ¡ole!
Los tooltips de los botones son poco descriptivos, no dan idea de lo que se referencia. Un tooltips (el tio se ve que ha sacado palabras técnicas de algún librito) es ese mensajito que sale cuando situamos el cursor sobre un enlace o botón. Esto lo dice para un botón llamado “Volver”, el cual su tooltip dice “Volver” … y para otro “Inicio” que dice “Ir al inicio” … ¿qué quiere, que escriba una novela y diga de donde vienen dichas palabras sintáctica y semánticamente?
Longitud de cajas de texto de formularios: La longitud de las cajas no se corresponde con la longitud de caracteres que se permiten escribir. Hay campos de 255 e incluso de 500 caracteres … quedaría algo feo campos de texto de esos tamaños en las pantallas, al menos eso creo yo.
Tamaño y estética de los botones: En Navegador Explorer los botones tienen diferente tamaño y color en las páginas. En Navegador Mozilla los botones tienen diferente tamaño y color en las páginas. Me he apuntado en mi agenda hablar con Microsoft y con la Fundación Mozilla para que usen las mismas convenciones.
Las opciones de la lista “X” no están ordenadas alfabéticamente. Bien, esto se puede ver como un error, pero es un problema de no conocer la herramienta, ya que las diferentes listas desplegables deben estar ordenados según un orden establecido por un modelo oficial que está incluso publicado en documentos oficiales. Sería ideal que este personaje conociera la herramienta antes de probarla.
Se ven muy pequeñas las letras en el firefox. A esto le he aconsejado que aumente el tamaño de la letra. Es fácil, con crtl + “+” se consigue, incluso con crtl + ruletita del ratón. Venga chaval, ¡es fácil!
Además de todo esto, hay más. La herramienta con la que nos informa de estas incidencias tiene, entre otros datos, la opción de indicar qué severidad tiene. Pueden ser varias, desde las de menor importancia (menor), hasta las más graves (cuelgue o bloqueo). Pues bien, alucinad con la severidad que indica para algunas incidencias:
Existen faltas de ortografía en la redacción del texto.-> Esto está con severidad “cuelgue”.
Los textos aclarativos (*) y (**) se encuentran tabulados a la misma altura de las viñetas y deberían aparecer en la parte inferior -> Esto está con severidad “cuelgue”.
Los textos de los diferentes campos no se encuentran alineados con el resto. -> Esto está con severidad “cuelgue”.
La marca del campo “CAMPO 1″ se encuentra desplazada y se muestra diferente respecto al resto. -> Esto está con severidad “cuelgue”.
No se cumplen los criterios establecidos para la escritura de mayúsculas y minúsculas en palabras -> Esto está con severidad “mayor”.
Y así podría seguir con las casi 700 incidencias que ha dado de alta, de las cuales ninguna es menor. Decir, por cierto, que de esas numerosas incidencias, si quitáramos todas las que no tienen sentido, y no repitiendo pantalla a pantalla ninguna de las pocas que si lo tienen, nos quedaríamos en unas 10 incidencias. Y ninguna grave, la mayoría es que le falta algún acento a alguna palabra en un texto que tiene ya ocho años. Imaginaos como ha mirado la aplicación, con una lupa y su sombrero de Sherlock.
P.D.: Revisar todas las incidencias me han llevado tres días de trabajo … al menos me ha servido para escribir esta entrada.
Veo en ionlitio un meme que me resulta curioso y entretenido, y como lo lanza a todo aquel que lo quiera coger, no me he podido resistir. Se trata simplemente de enumerar diez de tus manías que uno tenga, y ahí va una pequeña porción de las mias:
No puedo ver un bolígrafo sin su capucha o, en caso de ser de estos de “click”, con la “punta fuera”. Es superior a mi.
No puedo soportar tocar las mantas de tipo nórdica o la pana, me da mucho repelús. De hecho, me pasa nada más pensarlo, así que ahora mismo lo estoy con mi cara de “¡asssshhhhhh!”.
El escritorio de mi ordenador tiene que estar siempre ordenado y sin basurilla por medio. Curioso que no use esto para la “vida real”.
No puedo ver la papelera de reciclaje llena, así que en cuanto la veo llena, la vacio. También lo hago cuando uso un ordenador de la facultad, de un ciber o incluso de un amigo.
Odio que me hagan esperar. Suelo ser muy puntual y me gusta que lo sean conmigo. Y por supuesto, también odio que alguien me haga ser impuntual, retrasándome en una cita.
Por muy grande que sea la cama y muy solo que esté, suelo dormir en un pequeño rinconcito, normalmente en el lado izquierdo.
No soporto el silencio, siempre tengo que tener algún ruido. Voy encendiendo la radio, poniendo música o la televisión por allá donde voy para no “oir” el silencio. Incluso duermo con la radio puesta.
Tengo que desayunar antes de salir de casa, sea la hora que sea. Mi cafelito y mis tres galletas (contadas) no me pueden faltar.
Cuando estoy comiendo, hasta que no me termine la comida no pruebo la bebida con la que la acompaño.
Siempre que me siento frente al ordenador me tengo que quitar el reloj, no soporto su roce al escribir.
Y están las manías propias de un loco. La mayoría, aunque no lo parezcan, tienen justificación, pero explicarlo me haría parecer aún más desquiciado.
¿Conocéis “El Desafío” de Canon? Es un concurso de fotografía a nivel europeo donde se compite en cuatro categorías (Paisaje, Macro, Deportes y Retrato). La foto ganadora de cada categoría conseguirá un kit fotográfico valorado en unos 2000 €, que no está nada mal. El ganador total conseguirá, ni más ni menos, ir a la Eurocopa de este verano con todos los gastos pagados.
Pues bien, Laura está participando en este concurso con una preciosa foto titulada “Nieve en Abril”:
El ganador se elige por los votos que obtenga cada foto en la web del concurso, así que os pedimos que la votéis:
La única pega es que tenéis que registraros para votarla, pero el registro es fácil, rápido e indoloro, así que no os cuesta nada y hacéis a una niña feliz, ¿o no queréis que esté feliz?
Matt Bellamy, el lider de Muse (web oficial, en wikipedia), asegura que probablemente no habrá un nuevo álbum del grupo, pues lo que desean es publicar canciones con cierta frecuencia. Una al mes, cada dos meses, pero nunca un album en todo su concepto.
Esto lo ha declarado en una reciente entrevista donde reflexiona sobre el estado actual de la música y pone como referencia el consumo de sólo “canciones” para bajar en la red y en el iPod.
Con este cambio de mentalidad, volveríamos a los orígenes de la música Rock, cuando se editaban simples canciones, como hacía Elvis, los Beatles, los Stones. Eran los años sesenta y los álbumes llegaban de manera muy contada.
Pero Muse no es el primer grupo que reafirma esta teoría. El grupo Ash ya planteó este sistema. Lo que ocurre es que Muse, quizá el grupo más espectacular en la actual escena, todavía se encuentra sujeto bajo contrato con Warner y no creemos que la compañía esté dispuesta a esta nueva aventura. Todo se andará.
Para el que no conozca a este grandioso grupo, aquí os dejo como carta de presentación con unas de las canciones que más me gusta de su último álbum Invincible:
Un último apunte por si hay fans leyendo esto. Lo más cerca que tenemos a Muse tanto en el tiempo como en el espacio, es el próximo 6 de Junio en Lisboa, en el Rock in Rio 2008 , junto a Linkin Park y The Offspring. Yo me lo estoy planteando seriamente. ¿Alguien se apunta?
Siguiendo la estela de la entrada de hace unos días donde jaxxrenton nos hacía partícipe de un juego matemático, ahora quiero proponeros una adivinanza. Es de ese tipo de adivinanzas de lógica, de fácil solución si se piensa un poquito.
¿Por qué las cosas están en el último sitio donde las buscamos?
Dejad vuestras respuestas en los comentarios, no hagáis trampa y en unos días daremos la solución.
Este año 2008, como todos sabréis a estas alturas, es bisiesto. Para los que aún no se hayan percatado, hoy sigue siendo febrero.
Tirando de backup mental, recuerdo que uno de los programitas en C que tenías que implementar en los primeros y desconcertantes meses de carrera informática era el de averiguar si un año dado era bisiesto o no.
La condición que debe cumplirse es la siguiente: el año que sea múltiplo de 4, pero que no lo sea de 100, y los años múltiplos de 400, serán siempre bisiestos.
Sabed que se ha organizado en Málaga una reunión/concentración para hoy para los que cumplan años en este día tan especial. No deja de ser curioso. Más información en este enlace.
Sabed que la UE ha declarado el día de hoy como el primer día de las enfermedades raras (O_O). Los pobres afectados sólo podrán celebrarlo una vez cada cuatro años.
Cuando a uno le hacen la pregunta: ¿Cuánto vale PI?, contestamos raudos y veloces “3,14!!“. Los que estamos un poco más familiarizados con los números, hasta nos aventuramos con alguna cifra decimal adicional para fardar ante nuestros ojipláticos amigos de letras: 3,141592. Hagamos ahora un sencillo cálculo. Contad las cifras decimales de esta última aproximación al número PI: 6 cifras, ¿no?. Ahora restad a 150.000 dicho número. Resultado: 149.994. Este es el número de decimales de este majestuoso número que deberíais aprenderos para igualar a nuestro protagonista de hoy, Jaime García.
Se trata colombiano autodidacta afincado en Madrid que demostró la semana pasada en la Facultad de Estadística de la Complutense que conoce al número PI mejor que nadie. Prueba de ello es que ha entrado ya seis veces en el libro Guinness de los récords por diversas plusmarcas relacionadas con el cálculo y las matemáticas en general.
Actualización:En este evento NO se registró ningún récord, ya que se equivocó al recitar alguna serie. Lamentamos si con el texto anterior hemos inducido a pensar lo contrario. Gracias a Sergio por la puntualización. Este enlace os lleva a un vídeo donde se le ve recitando erróneamente una de las series que sacaron.
No se dedicó a recitar todas las cifras, pues a un buen ritmo, se tardaría unas cincuenta horas. Lo evaluaron con secuencias aleatorias sacadas de las, atención aquí, 692 páginas (!!) en formato pdf que contiene los decimales de PI. Escalofriante.
En definitiva, un individuo con un memorión increíble. Y yo que no sé dónde leches he puesto mi reloj…
Bote: Era el típico juego de urbanización, entre los aparcamientos de los coches. Sólo se requería una botella vacía (de líquido, porque se le metía algún tipo de peso, especialmente piedras,…) y un área de juego consensuada. Como suele pasar, uno la quedaba, contaba hasta una cantidad para que los demás se escondieran y dejaba la botella de pie en su dominio. Después, se lanzaba a la búsqueda y captura del resto, siempre con cautela y con el ojo puesto en la botella. Si descubría a alguien, debía ir corriendo hasta la botella y decir (tocándola): “¡BOTE Menganito!”. Si acertaba, Menganito se sentaba porque había sido cazado. Así hasta que pillara a todos. En cualquier momento podía surgir de su escondite sin ser visto alguno de los no cazados y mandar la botella a 50 yardas de una patada. Así se liberaba a los ya cogidos y se reiniciaba el juego.
Visto: como suele ocurrir, la quedaba una única persona. Esta es una versión extendida del escondite. Se trataba de dar vueltas por dentro de la urbanización buscando al resto de los piltrafillas de tus amigos. Cuando veías a uno, tenías que decir “visto, $nombre_del_amigo” y se unía a tí en la búsqueda, pero sin ayudarte, como un lastre. Si lo hacías bien, pronto formabas una cadena humana con todos los que habías cazado. Siempre estaba la posibilidad de ser sorprendido por la espalda por alguno de los que faltaba y así romper la cadena, por lo que tenías que empezar desde el principio.
Frontón: nos bastaba una pelota de tenis y una pared. El objetivo: continuar la secuencia toque en el suelo, toque en la pared, siguiente jugador. Vamos, parecido a la pelota vasca de toda la vida. Así entrábamos en un bucle infinito hasta que alguno no llegara a darle o se comiera la pared por la inercia del movimiento.
Pelotazo: éste era un juego muy completo. El que la quedaba perseguía al resto por un recinto acotado (no muy extenso) con una pelota mediana de goma, de éstas que se pueden coger con una sola mano. Tenía que dar un pelotazo a uno de los otros que corrían y se escondían. Pocas tardes me he pasado yo quedándola…
Gavilán: el juego estrella en la piscina en verano. Uno la quedaba en un extremo de la piscina (a lo ancho, no éramos David Meca) y el resto en el otro. El objetivo era claro: atravesar la piscina sin que te pillara a tí.
Y así concluyo el repaso melancólico de los juegos de mi infancia. Hay muchos otros que no he mencionado, pero estos son los que recuerdo con más cariño. ¿Recuerdas tú alguno así?