¿Conocéis “El Desafío” de Canon? Es un concurso de fotografía a nivel europeo donde se compite en cuatro categorías (Paisaje, Macro, Deportes y Retrato). La foto ganadora de cada categoría conseguirá un kit fotográfico valorado en unos 2000 €, que no está nada mal. El ganador total conseguirá, ni más ni menos, ir a la Eurocopa de este verano con todos los gastos pagados.
Pues bien, Laura está participando en este concurso con una preciosa foto titulada “Nieve en Abril”:
El ganador se elige por los votos que obtenga cada foto en la web del concurso, así que os pedimos que la votéis:
La única pega es que tenéis que registraros para votarla, pero el registro es fácil, rápido e indoloro, así que no os cuesta nada y hacéis a una niña feliz, ¿o no queréis que esté feliz?
Matt Bellamy, el lider de Muse (web oficial, en wikipedia), asegura que probablemente no habrá un nuevo álbum del grupo, pues lo que desean es publicar canciones con cierta frecuencia. Una al mes, cada dos meses, pero nunca un album en todo su concepto.
Esto lo ha declarado en una reciente entrevista donde reflexiona sobre el estado actual de la música y pone como referencia el consumo de sólo “canciones” para bajar en la red y en el iPod.
Con este cambio de mentalidad, volveríamos a los orígenes de la música Rock, cuando se editaban simples canciones, como hacía Elvis, los Beatles, los Stones. Eran los años sesenta y los álbumes llegaban de manera muy contada.
Pero Muse no es el primer grupo que reafirma esta teoría. El grupo Ash ya planteó este sistema. Lo que ocurre es que Muse, quizá el grupo más espectacular en la actual escena, todavía se encuentra sujeto bajo contrato con Warner y no creemos que la compañía esté dispuesta a esta nueva aventura. Todo se andará.
Para el que no conozca a este grandioso grupo, aquí os dejo como carta de presentación con unas de las canciones que más me gusta de su último álbum Invincible:
Un último apunte por si hay fans leyendo esto. Lo más cerca que tenemos a Muse tanto en el tiempo como en el espacio, es el próximo 6 de Junio en Lisboa, en el Rock in Rio 2008 , junto a Linkin Park y The Offspring. Yo me lo estoy planteando seriamente. ¿Alguien se apunta?
Siguiendo la estela de la entrada de hace unos días donde jaxxrenton nos hacía partícipe de un juego matemático, ahora quiero proponeros una adivinanza. Es de ese tipo de adivinanzas de lógica, de fácil solución si se piensa un poquito.
¿Por qué las cosas están en el último sitio donde las buscamos?
Dejad vuestras respuestas en los comentarios, no hagáis trampa y en unos días daremos la solución.
Este año 2008, como todos sabréis a estas alturas, es bisiesto. Para los que aún no se hayan percatado, hoy sigue siendo febrero.
Tirando de backup mental, recuerdo que uno de los programitas en C que tenías que implementar en los primeros y desconcertantes meses de carrera informática era el de averiguar si un año dado era bisiesto o no.
La condición que debe cumplirse es la siguiente: el año que sea múltiplo de 4, pero que no lo sea de 100, y los años múltiplos de 400, serán siempre bisiestos.
Sabed que se ha organizado en Málaga una reunión/concentración para hoy para los que cumplan años en este día tan especial. No deja de ser curioso. Más información en este enlace.
Sabed que la UE ha declarado el día de hoy como el primer día de las enfermedades raras (O_O). Los pobres afectados sólo podrán celebrarlo una vez cada cuatro años.
Cuando a uno le hacen la pregunta: ¿Cuánto vale PI?, contestamos raudos y veloces “3,14!!“. Los que estamos un poco más familiarizados con los números, hasta nos aventuramos con alguna cifra decimal adicional para fardar ante nuestros ojipláticos amigos de letras: 3,141592. Hagamos ahora un sencillo cálculo. Contad las cifras decimales de esta última aproximación al número PI: 6 cifras, ¿no?. Ahora restad a 150.000 dicho número. Resultado: 149.994. Este es el número de decimales de este majestuoso número que deberíais aprenderos para igualar a nuestro protagonista de hoy, Jaime García.
Se trata colombiano autodidacta afincado en Madrid que demostró la semana pasada en la Facultad de Estadística de la Complutense que conoce al número PI mejor que nadie. Prueba de ello es que ha entrado ya seis veces en el libro Guinness de los récords por diversas plusmarcas relacionadas con el cálculo y las matemáticas en general.
Actualización:En este evento NO se registró ningún récord, ya que se equivocó al recitar alguna serie. Lamentamos si con el texto anterior hemos inducido a pensar lo contrario. Gracias a Sergio por la puntualización. Este enlace os lleva a un vídeo donde se le ve recitando erróneamente una de las series que sacaron.
No se dedicó a recitar todas las cifras, pues a un buen ritmo, se tardaría unas cincuenta horas. Lo evaluaron con secuencias aleatorias sacadas de las, atención aquí, 692 páginas (!!) en formato pdf que contiene los decimales de PI. Escalofriante.
En definitiva, un individuo con un memorión increíble. Y yo que no sé dónde leches he puesto mi reloj…
Bote: Era el típico juego de urbanización, entre los aparcamientos de los coches. Sólo se requería una botella vacía (de líquido, porque se le metía algún tipo de peso, especialmente piedras,…) y un área de juego consensuada. Como suele pasar, uno la quedaba, contaba hasta una cantidad para que los demás se escondieran y dejaba la botella de pie en su dominio. Después, se lanzaba a la búsqueda y captura del resto, siempre con cautela y con el ojo puesto en la botella. Si descubría a alguien, debía ir corriendo hasta la botella y decir (tocándola): “¡BOTE Menganito!”. Si acertaba, Menganito se sentaba porque había sido cazado. Así hasta que pillara a todos. En cualquier momento podía surgir de su escondite sin ser visto alguno de los no cazados y mandar la botella a 50 yardas de una patada. Así se liberaba a los ya cogidos y se reiniciaba el juego.
Visto: como suele ocurrir, la quedaba una única persona. Esta es una versión extendida del escondite. Se trataba de dar vueltas por dentro de la urbanización buscando al resto de los piltrafillas de tus amigos. Cuando veías a uno, tenías que decir “visto, $nombre_del_amigo” y se unía a tí en la búsqueda, pero sin ayudarte, como un lastre. Si lo hacías bien, pronto formabas una cadena humana con todos los que habías cazado. Siempre estaba la posibilidad de ser sorprendido por la espalda por alguno de los que faltaba y así romper la cadena, por lo que tenías que empezar desde el principio.
Frontón: nos bastaba una pelota de tenis y una pared. El objetivo: continuar la secuencia toque en el suelo, toque en la pared, siguiente jugador. Vamos, parecido a la pelota vasca de toda la vida. Así entrábamos en un bucle infinito hasta que alguno no llegara a darle o se comiera la pared por la inercia del movimiento.
Pelotazo: éste era un juego muy completo. El que la quedaba perseguía al resto por un recinto acotado (no muy extenso) con una pelota mediana de goma, de éstas que se pueden coger con una sola mano. Tenía que dar un pelotazo a uno de los otros que corrían y se escondían. Pocas tardes me he pasado yo quedándola…
Gavilán: el juego estrella en la piscina en verano. Uno la quedaba en un extremo de la piscina (a lo ancho, no éramos David Meca) y el resto en el otro. El objetivo era claro: atravesar la piscina sin que te pillara a tí.
Y así concluyo el repaso melancólico de los juegos de mi infancia. Hay muchos otros que no he mencionado, pero estos son los que recuerdo con más cariño. ¿Recuerdas tú alguno así?
Hace unos días participé en una conversación bastante nostálgica con mis compañeros de trabajo acerca de los juegos que jugábamos de críos en los recreos del cole y en la calle, cuando las tardes tenían más horas y los videojuegos no estaban tan presentes en nuestras vidas; cuando tu calle o urbanización no estaba tan masificada de coches y viviendas. ¿Recordáis esos juegos a los que jugábais con vuestra pandilla?. Yo, haciendo un esfuerzo mental, voy a comentar en dos entregas los que recuerdo con más claridad, con sus reglas básicas, y sus nombres. Las correcciones/aportaciones están permitidas. Los que hayáis nacido a finales de los 70 y principios de los 80, reconocéis más de uno:
Al Cielo, cielo, voy: típico juego de patio de recreo. Deformador de columnas y cervicales por doquier. Uno de los más bestias aquí listados. Dos equipos. Los componentes del equipo que la quedaba se agachaban en ángulo recto, formando una hilera de espaldas sobre las que los niños del equipo contrario tenían que aterrizar sin caerse al suelo. Creo recordar que una vez que estuviesen todos montados, se contaba hasta 30. Si el equipo de abajo era capaz de soportarlos a todos sin derrumbarse, se cambiaban las tornas.
Trompos, lima, canicas,Teje: reunidos todos ellos en un único epígrafe por ser parecidos: la puntería que debía tener el jugador para dañar/clavar/colar/apuntar lo que fuese en la zona de juego. Por norma general solían ser los más relajados en cuanto a esfuerzo físico.
Mosca, muda,quieta (también el pasillito, o mosca simplemente): para mí, el juego más bestia de todos los citados. Es un juego que se inventó para liberar tensiones entre clase y clase, seguro. A más de uno las divisiones con decimales lo ponía de mala ostia, con perdón. Sinopsis: un pobre chaval la quedaba, y debía pasar a través del pasillito formado por el resto de energúmenos anhelantes de carne fresca. Al principio pasaba despacio y sin hablar (de ahí lo de muda), intentando adivinar quién le propinaba la colleja. Si acertaba, la quedaba el seleccionado. Que fallaba en su acusación….¡¡pasillito, pasillito…!!…a cruzar a toda leche y con carrerilla el pasillito, con mucho cuidado de no perder la vida en ello. Muy bestia.
1,X,2: todo un clásico de los recreos. Lo único que se requería era una pelotita de papel de plata que se sacaba del bocata de chorizo que traía alguno de nosotros. Creo que el funcionamoento es bien conocido por todos: dar tres veces a la pelotita sin que cayera diciendo “Uno, equis, dos”. Al que le tocara dar el tercer golpe, tenía el poder de dirigirla hacia el que él quisiera. Si te daba la pelotita, tu objetivo personal (y vital) era llegar hasta el lugar escogido antes de que te lincharan a tortas en la cabeza. Éste, junto al anterior, eran los más crueles. Algunos lo empleaban para defogarse a base de arrearle tortas a otro.
Me parece increíble como jugando a estos juegos hemos llegado a la veintena de años. Por lo que veo cuando paso por un colegio, hoy sólo se juega al fútbol en los recreos de primaria. Una pena. Se ha perdido toda esta educación de supervivencia, ese entrenamiento diario que ni en el mejor de los cuarteles te pueden obligar a hacer. Cada día era una prueba que superar. Cuando llegabas a casa, te miraba tu madre diciendo “Estoy orgullosa de tí, eres un chico muy fuerte…”
Hasta aquí la primera entrega. Dentro de un par de días continuaré rememorándolos. Alguno que se me ha quedado en el tintero. Sed pacientes.
Esa típica frase que te repetían una y otra vez tus padres cuando eras pequeño durante todo el año y más cuando se acercaba el día de Reyes para que te portaras bien y el índice de vandalismos se redujera aunque sólo fuera por unos minutos.
Qué bonito sería volver a recobrar esa ilusión que no te dejaba dormir bien esa noche. Esos nervios, ese despertarte a las 8 de la mañana y quedarte despierto en tu cama porque no podías ir al salón hasta que todos se hubieran levantado. ¡Maldito seas, hermano remolón!, pensaba.
Sé que esa ilusión vuelve a casa cuando aparece la siguiente generación de niños y tú te has pasado ya al lado oscuro de la mentira piadosa. Por ahora toca esperar y disfrutar de los regalos que te han traído los Reyes Magos de Oriente.
Pues eso, que hoy no se debería trabajar. Aún estoy haciendo la digestión del cochinillo que me zampé ayer. Además, hoy hace un día de perros en Sevilla, lloviendo intensamente y con sus consecuentes atascos circulatorios…
Envidia me dan los alemanes, que tienen fiesta el 24, 25 y 26 de Diciembre. Así van frescos y sin resaca a trabajar lindamente el 27. Si es que no semos europeos.
En fin, voy a redactar un comunicado para el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales a ver si nos hace festivo el día dos de Enero. ¿Alguien me apoya?
Desde el equipo de betacontinua os deseamos a todos los que nos leeis (a los que no nos lean no, ala) un feliz año nuevo que se le cumpla todos sus deseos y bla bla bla, ya sabéis, todo eso.
Por cierto, este es el mensaje más cursi que he visto en mucho tiempo para felicitar estas fiestas:
Te quería mandar algo super especial para esta Navidad, pero tuve un problema… ¿Cómo envuelvo un abrazo y un dulce beso?