Haciendo un poco de limpieza entre papeles y demás, he rescatado del olvido unos recortes de periódico que solía coleccionar cuando era más mozo que ahora. Son pequeños párrafos que narran hechos curiosos o datos singulares que son la mar de interesantes, si no, evaluad vosotros mismos.

Las iré poniendo tal cual están en papel en esta nueva entrega que me acabo de sacar de la manga llamada Curiosidades Express. Será en grupos de diez, para no abrumar al ávido lector. Empecemos pues con la primera tanda:

  • Cubiertos con pluma: En la Europa del siglo XVI los tenedores eran considerados, sobre todo por los franceses, como un instrumento afeminado cuyo uso se trataba de evitar para no dar pie a habladurías y sospechas respecto a la hombría. La razón de esta actitud estaba en que el primero en utilizarlos e introducir su uso en las mesas fue Enrique III, que era homosexual.
  • El peor accidente: El peor accidente de la Historia del ferrocarril en España aconteció el 3 de enero de 1944, cuando un correo-expreso que había salido de Madrid con dirección A Coruña perdió los frenos y colisionó en un tunel leonés con una locomotora. El incendio que se declaró provocó un número de víctimas que aún se desconoce, pero superior de 80.
  • Las ventajas de algunas profesiones: Agatha Christie, popular novelista inglesa, estaba encantada con la profesión de su marido, que era arqueólogo; su argumento era así de convincente: “Es una ventaja para una mujer porque así el interés de mi esposo hacia mi va creciendo con los años y le parezco más interesante conforme voy haciéndome más antigua”.
  • Educación sexual: En una encuesta telefónica realizada en España sobre una muestra de 1010 adultos, el 68% de los hombres y el 61% de las mujeres desconocían que días del ciclo menstrual eran más fértiles. La mayoría creía que durante el sangrado menstrual no podía haber embarazo y un porcentaje no despreciable pensaba que antes o después del periodo era el tiempo de máxima fecundidad.
  • Orgasmos aprendidos: En la isla de Mangala (al sur del Pacífico) se educa a los niños/as para que aprendan a tener orgasmos desde muy pequeños y, en muchas tribus del África negra, las madres masturban a sus hijos pequeños para inducirles el sueño. Entre los anzadi, si un hombre tiene episodios de impotencia va junto a su madre para que lo masturbe y le devuelva su poder.
  • Lección de igualdad: En la Edad Media, hombre y mujeres tenían los mismos oficios y labores, las mujeres hacían cuchillos y herraban caballos y los hombres también bordaban y fabricaban guantes y sombreros. En las guerras, las mujeres fueron espías y grandes luchadoras. El único oficio exclusivamente femenino era el trabajo con seda que exigía manos suaves y dedos delicados.
  • Vírgenes con corsé: La Virgen de la Anunciación, de Rafael, porta corsé, y la Piedad de Miguel Ángel lleva puestos los separadores de senos que las damas del Renacimiento utilizaban para realzar sus encantos. Goya pintó a su maja desnuda sin verla así: eliminó la ropa de la vestida, pero le dejó el justillo, por eso sus pechos posan tan antinaturales.
  • Huevos por docenas: Dada su fragilidad se consideró más conveniente su venta por unidades que al peso. Y la agrupación en docenas -una unidad antigua utilizada en el sistema tradicional que permite la división por dos, tres, cuatro y seis- se reveló más útil que la base decimal que solo permite dividir por dos números: el dos y el cinco.
  • Doce horas copulando: Los caracoles copulan una vez en la vida, pero la relación puede durar hasta 12 horas. Las ostras tienen la posibilidad de cambiar de sexo: en una estación pueden ser hembras y en otra, machos. Los pececitos de colores pertenecen a uno u otro sexo dependiendo de la cantidad de ellos que haya.
  • Consejos sobre ropa interior: Las ligas, que se colocan para sujetar las medias, entorpecen el flujo sanguíneo y pueden producir embolias o varices. La costumbre de llevar faja continuamente o durante los embarazos impide que la musculatura se tonifique y, a la larga, los músculos abdominales se debilitan tanto que los órganos internos, vejiga y útero, pueden acabar desplazándose.
  • Cuidado con la lujuria: Entre los remedios contra la lujuria, el tratado medieval Libro de los exemplos recomienda revolcarse desnudo sobre un campo de ortigas, meter la mano en agua hirviendo, colocarse carbones encendidos en los genitales o llevar un cilicio en el pene, que consiste en un aro de esparto con espinas que se sitúan en la base y que se clava al producirse la erección. Toda una galería de horrores.