Curiosa ilusión óptica relacionada con la captación que hacemos del color.

Instrucciones: Mirar al punto fijo que está a mitad de la foto hasta que la imagen cambie, apreciar el color de la nueva imagen y pestañear para darnos cuenta de que la foto es en realidad en blanco y negro (WTF!).

Y no, no se trata de una broma de mal gusto en la que te aparece la cara ensangrentada de la niña del exorcista cuando más concentrado estés…¡palabrita!

Si os gustan este tipo de ilusiones, no debéis perderos el sitio Espejo lúdico. ¡Ahí encontraréis de todo!