Ayer asistimos por fin al concierto del Boss en Sevilla. Era una oportunidad única para ver a este artistazo acompañado por la E Street Band, sus inseparables compañeros de escenario desde hace ya unos años, y aunque llegamos un poco tarde para coger sitio en primera fila pudimos al menos hacernos con una posición bastante decente, a unos 20 metros del escenario. Nada más llegar nos llamó la atención la gran variedad de gente que había, donde podían estar reunidas unas cuantas de generaciones para escuchar al “Jefe”, mayores y pequeños llenaban el estadio.

Se apagaron las luces y comenzó el espectáculo, sonando un instrumental de “Sevilla tiene un color especial” tocada por uno de los miembros de la banda al acordeón. Con este detalle cautivaron al público como lo hicieron hace unos días en Bilbao entonando ese “Desde Santurce a Bilbao…”.

Hubo momentos muy míticos, como ver a Bruce Springsteen  alucinado por el calor que hacía en esta noche de verano sevillana (¡Que calor! repetía en su castellano con acento gringo), compartiendo chucherías con un niño que estaba en primera fila junto a su padre, o sacando a bailar a una chica cual Courtney Cox en el tema Dancing in the Dark.

Un espectáculo genial, del que salimos con una sonrisa de oreja a oreja.