Llevaba tiempo queriendo ver esta película de la cual me habían hablado maravillas y hoy por fin ha sido el día … y no me ha decepcionado nada.

Pequeña Miss Sunshine es una sencilla historia sobre el éxito y el fracaso que se cuenta a través de una extraña familia formada por un abuelo cocainómano, un padre el cual tiene las claves para el éxito pero que no tiene éxito, un adolescente que se niega a hablar y una niña normal que quiere ser reina de la belleza. A todos ellos se une la madre la cual es la que intenta tener unida y cuerda a la familia y su hermano, el cual se ha intentado suicidar por problemas amorosos. Una familia nada normal, una familia imperfecta pero, ¿alguna es perfecta?
Todos ellos, fruto de la casualidad, se embarcan en un viaje hacia el concurso de belleza infantil “Pequeña Miss Sunshine” donde la niña intentará no defraudar a su padre y triunfar en un mundo el cual no está hecho para ella. En el viaje les pasará todo lo que les podría pasar y más, pero servirá para abrirles a todos los ojos ante ese mundo que tenemos frente a nosotros y que siempre intentamos disfrazar. Un mundo superficial que solo se fija en las apariencias, en la belleza y no en los verdaderos valores que tiene cada persona.
Cuando terminas de ver la película uno se descubre con una sonrisa dibujada en la cara y un espíritu de esperanza y todo en una película independiente, con bajo presupuesto pero con grandes actores y mejores guionistas. Y por si sirve de más garantía (que yo creo que no) consiguió ganar dos oscars hace un par de años a mejor guión original y mejor actor de reparto. No dejéis de verla, merece la pena.

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1 Mayo, 2009 a las 2:20 pm
A mí esta película me encanta, la he visto varias veces y creo que no me cansaría nunca de verla. Un gran final.
5 Mayo, 2009 a las 12:36 am
Qué curioso, antes del viaje se me antojó volver a verla, y me llevé un par de días en el trabajo escuchando su B.S.O. y creo que aun la llevo en mi cabeza.
La peli es genial, sinceramente, es de lo mejorcito que he visto en este último año, por su frescura y por sus grandes momentos, como cualquiera de la furgoneta, o en el concurso final… me gusta esa filosofía de “¡A tomar porculo tó! ¡yo soy así y punto!”
¡ole!