Historia de un hombre
Publicado por: jaxxrenton en Off-topic, biografías, internet, tags: san francisco javier, santoralÈrase una vez un hombre llamado Francisco de Jaso y Azpilicueta que nació allá por el año 1506 de nuestra era en una pequeña localidad del actual Reino de Navarra, otrora reino independiente de lo que era España por aquel entonces. Mejor dicho: Castilla.
Su nacimiento se dio en el seno de una familia noble agramontesa. Su padre se llamaba Juan de Jaso y era Presidente de un Consejo Real. Su madre fue María de Azpilicueta y pertenecía a una noble e importante familia de la región. Tanto es así, que un familiar suyo, Martín de Azpilicueta, era uno de los personajes ilustres de la época apodado como el doctor navarrus. Durante su juventud, nuestro protagonista vivió muy de cerca como el reino de Navarra perdía su independencia frente al reino de Castilla, ya que su familia estuvo muy implicada en su defensa. Sus propios hermanos fueron encarcelados por ello. Él, viendo el percal, se dedicó a los estudios religiosos. Era antibelicista hasta la médula.
Al cabo de unos pocos años, se fue a estudiar a París, a la Sorbona, donde conoció al que sería su mejor amigo, un tal Íñigo de Loyola, quien nunca le dejó solo en los momentos difíciles en París y siempre le ayudó, incluso dejándole algo de pasta cuando sufrió problemas económicos. Un buen amigo, sí señor.
Allí se juntaron cinco compañeros y constituyeron lo que sería el embrión de su ‘empresa’. Años más tarde, Francisco le propuso a su amigo Íñigo un viaje a Tierra Santa, no precisamente de vacaciones, sino para dar a conocer a las gentes de allí la filosofía que ellos practicaban. Pero antes debían ir a Italia, a Roma concretamente, para obtener el beneplácito (a.k.a. bendición) de su ‘jefe’, un tal Pablo III antes de emprender tan magno viaje. Parten desde Lisboa en 1541, donde dará comienzo la etapa más importante de su vida y por la que será recordado: la de misionero.
Dedicó el resto de su vida a dicha tarea. En este mapa podéis comprobar la cantidad de kilómetros que se hicieron sin GPS que los guiara. Pasó por Mozambique, la India portuguesa, Malasia, Japón y China aprendiendo los idiomas locales que le permitieran acercarse aún más a los pueblos indígenas que iba visitando. En tierras niponas se dedica a convertir al cristianismo a samuráis descontentos con su religión local. A posteriori, sería apodado como el Apóstol de las Indias.
Finalmente, en 1552 muere en la isla de Sanchón en China con 46 años de edad y con la satisfacción de haberlo dado todo por la causa. Su cuerpo se lo llevan a la ciudad de Goa, donde es sepultado.
Fue canonizado por el Papa Gregorio XV en 1622 junto a San Ignacio de Loyola (antes mencionado como Íñigo), Santa Teresa de Jesús, San Isidro Labrador y San Felipe Neri.
Para el que disfrute de la fiesta navarra por excelencia, que sepa que nuestro protagonista es copatrón de Navarra junto con San Fermín, pero quizás este dato no esté tan difundido como debiera. Si pasáis por Navarra, no podéis dejar de visitar su castillo natal: el castillo de los Jaso.
Hoy, 3 de Diciembre, es San Francisco Javier, mi santo.

Entradas (RSS)
3 Diciembre, 2008 a las 9:54 am
¡Felíz-y-dad.es! o ¡Felicidades! (como prefieras).
Está guay la historia de San Francisco Javier. San Francisco Favier… suena ceremonioso, ¿eh?.
Ya me comentarás donde es el convite y eso.
(Inciso: era costumbre antiguamente que el menor de los hermanos de una familia pudiente estudiara e iniciara la carrera eclesiástica… ¿No recuerdas los dibujitos de Ruy El Pequeño Cid?).
3 Diciembre, 2008 a las 9:54 am
Muchas felicidades. Un gran hombre, sin duda.
3 Diciembre, 2008 a las 9:37 pm
La que lias para que te felicitemos, pues ¡felicidades hombre!
4 Diciembre, 2008 a las 8:42 am
Felicidades atrasadas!!