Hace menos de una semana se ha publicado en la revista británica Nature un artículo con la secuenciación del material genético del mamut lanudo (Mammuthus primigenius es su nombre real que aparece en su DNI). Todo esto ha sido gracias a que encontraron un ejemplar hace unos meses en la zona septentrional de Siberia en muy buenas condiciones con una edad de unos 20.000 años, que se dice pronto.

Se ha logrado completar un 80% del genoma nuclear (del núcleo de la célula), lo cual es todo un avance, pues hasta ahora, el genoma que se lograba descifrar de las especies extintas eran cortas cadenas de ADN mitocondrial. Esto ha sido posible gracias a que ciertos matojos de pelo se han conservado en tan buen estado como el resto del cuerpo del animal en sí. Es sabido por casi todos que estos animales comparten genes con los elefantes, sus primos modernos, perteneciendo también de la familia de los elefántidos.

La verdad es que hallazgos de este tipo ponen los pelos de punta porque, aunque actualmente sea inviable crear un nuevo individuo con esta información, estoy casi convencido que en un futuro más o menos cercano, se superarán las barreras actuales y podremos ver de nuevo a estos bichos de gran tamaño. El nieto de Spilberg rodará el documental.