“Y sin embargo, se mueve”
Publicado por: alfonso en citas, tags: Galileo Galilei, inquisiciónQuizás una de las frases más polémica de la historia de la ciencia. Quizás una de las frases más acertadas. Quizás una frase que jamás se pronunció.
Cuenta la historia que un científico, astrónomo, filósofo, matemático y físico, llamado Galileo Galilei, nacido en el Renacimiento, quiso revolucionar la ciencia. Nació en la conocida ciudad de Pisa en el año 1564 y, como muchos hombres de su época, intentó tocar todos los palos del conocimiento, e hizo muchos descubrimientos importantes para la humaniad, leyes e incluso mejoró el telescopio, herramienta que era el eje central de su curiosidad intelectual.
Todo en su vida hubiera ido bien, pero le dio por contradecir a la Santa Iglesia y atreverse a poner en duda los tratados sobre la vida que desde Roma daban como leyes absolutas inspiradas por un Dios onmipotente y onmipresente.
En aquella época, y como clara imágen de la superioridad del hombre ante el resto de la creación, la Tierra se consideraba el centro del Universo, y sobre el cual giraba y dependía el resto de las estrellas, planetas y sistemas. Ésto lo dijo Aristóteles muchos siglos atrás, y ya había sido acatado como verdad y no se debía poner en duda.
Galileo lo dudó, y gracias a las contínuas mejoras realizadas en el telescopio y a las noches y noches observando las estrellas y los planetas, probó que esta forma de ver el espacio era equivocado, y que no era la Tierra la que estaba en el centro, si no el Sol. Los geocentristas no aceptaban ésto, y no soportaban que se pusiera en duda, así que empezó una lucha de poderes dura, dado por un lado el prestigio científico de Galileo y el poder social de los que apoyaban la teoría geocéntrica.
En Febrero de 1616 sucedió lo que tenía que suceder, y el Santo Oficio convocó a Galileo para estudiar sus tratados y aplicarle la necesaria censura, pero gracias a que el Papa Urbano VIII protegía de alguna manera al astrónomo, no fue hasta 1632 cuando, tras unos años de intercambio de “insultos intelectuales” con sus detractoles, no puede soportar más la presión, y convocan de nuevo a Galileo, ya mayor y enfermo, a que, bajo amenaza de tortura, se retracte y confirme la teoría de Aristóteles en la que la Tierra es el centro, y no se mueve, si no que es el resto del Universo el que gira alrededor.
Galileo cede, y es condenado a prisión de por vida, y obligado a difundir un texto dando su brazo a torcer. Y es en este juicio, en ese momento, cuando se dice que, en voz baja dijo “…y sin embargo, se mueve”.
Según parece, y como hemos dicho al principio, esta frase quizás nunca se dijo, pero son aquellas leyenda que engrandecen una figura, un personaje y que nos hacen ver que lo que hoy en día nos parece lógico y normal, en otra época eran tomada como herejía.
“Creo que en la discusión de los problemas naturales, deberíamos comenzar no con las Escrituras, sino con experimentos y demostraciones.”




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26 Agosto, 2008 a las 11:38 am
Este tipo de historias me fascinan. Para completarla un poco, resulta que la famosa frase es continuación a una que pronunció en voz alta, haciendo referencia que “el universo gira en torno a la Tierra, que permanece inmovil en el centro…” y completó la frase, ya en voz baja, diciendo aquello de “… y sin embargo se mueve.”. Es genial.
Y para complementar la historia, hay una curiosa anécdota acerca de su dedo corazón, que fue cortado y guardado como reliquia. Hay muchas teorías acerca del significado de este acto, si vandalismo, fanatismo, signo de afrenta a la iglesia, el dedo que señala al universo… Podeis ver algo acerca de esto en las siguientes direcciones:
http://elcafedeocata.blogspot.com/2007/07/postales-filosficas-el-dedo-de-galileo.html
http://kurioso.wordpress.com/2008/07/
26 Agosto, 2008 a las 1:19 pm
¡Interesante entrada compañero! La verdad es que a mi también me fascinan las historias que rodean al mundo científico de los últimos cuatro siglos. Tengo que hacerme de algún texto al respecto….papa!!!!!
26 Agosto, 2008 a las 3:20 pm
Jeje, pues si quieres entrar en materia profunda puedes leer El misterio de las catedrales, de Fulcanelli, una gran obra de la ciencia hermética acerca del lenguaje oculto en las catedrales. Aunque, por supuesto, te aconsejo que no empieces por ahí, jeje. Es algo denso, aunque tiene algunos capítulos bastante interesantes. El problema es que si no eres un iniciado (yo tampoco lo soy), tienes la sensación de que, tras las líneas que lees hay otro libro con mucha más información. Eso sí, leyendo libros de esta temática descubres que lo que cuenta en el famoso (y no tan fiel) “El código Da Vinci) tiene su base, pero no es del todo así.
Por ciero, habla de la catedral de Rosslyn… en Escocia.