Hola Yuka,
¿cómo estás? Seguro que muy bien. Espero que no te esté costando adaptarte a la vida en la capital. Tú tranquila que verás como te acostumbras pronto. Sé que tus nuevos compañeros de piso van a cuidar muy bien de ti. Se nota que te quieren mucho. Son muy buena gente.
Hago memoria ahora y me sorprendo de cómo se cruzó tu camino con el nuestro aquella noche en Chiclana cuando volvÃamos saboreando un helado después de una opÃpara cena a base fundamentalmente de pescaÃto frito. Si nos hubiéramos encontrado antes, te hubiéramos invitado a venir con nosotros. ¡Cómo lo hubieras disfrutado!
Desde el momento en el que te vimos sabÃamos que tenÃamos que socorrerte. Ahà estabas impasible, con la mirada perdida, andando entre la gente, sin miedo alguno, valiente, a pesar de tu maltrecha herida y tu ojo hinchado por la infección. Menos mal que la señora supo cómo atenderte y realizarte los primeros cuidados básicos. Tú te lo perdiste todo porque se juntó tu cansancio con el sedante que te suministró. Eres toda una luchadora, apenas te quejaste. Envidia sentà por el vendaje tan chulo que te pusieron.
Recuerdo lo poco que te gustó el baño que te dimos ese domingo por la mañana. Quizás te quejabas porque era muy temprano para darse un baño o porque el agua estaba algo frÃa para tu gusto. Pero lo hicimos por tu bien. Quedaste limpita limpita. Sé que estuviste todo el dÃa agradeciéndonoslo en silencio pues no te separaste de nosotros en ningún momento.
Ha sido emocionante preparar el plan para burlar la seguridad del AVE. Como sabrás, disponÃamos de pocas horas para conseguirte un billete en regla para que pudieras viajar como una reina a la capital. Hilamos un astuto plan que te permitirÃa viajar de polizón. La mente analÃtica de tu compañero de piso fue determinante. Se ve que tuvo buenos profesores durante su andadura universitaria. Al final todo salió bien, menos mal. Supiste guardar las formas en todo momento. Fuiste la mejor compinche de esta treta. ¡Se la colamos doblada al sistema!.
Espero que algún dÃa nos volvamos a ver y te vea recuperada del todo, jovial y despierta como eres, a pesar de tu actual estado convaleciente. No me arrepiento para nada de las picaduras que en los siguientes dÃas poblaron mis piernas y brazos. Ayudarte ha sido todo un placer, y creo que hablo por los siete.
Un beso muy fuerte. ¡¡Cuidate!!
El resto del reportaje fotográfico de Gala y Kike aqui.





Entradas (RSS)
24 Julio, 2008 a las 9:11 am
que guapa Yuka ^___^ yo tenÃa uno igualito a rayas también ^^ espero que esté bien, animalito, suena mu mal lo que sufrió
24 Julio, 2008 a las 9:34 am
Estupenda carta, muy emotiva. Si es que a los animales se le coge cariño demasiado rápido.
24 Julio, 2008 a las 9:59 am
Una campeona nuestra Yuka (no sé si será nombre definitivo, como ha pasado ya por tantos, va a tener problemas de identidad la pobre). Seguro que va a estar super bien cuidada, y cuando vengas a hacernos una visitita a Madrid, ejem, podrás comprobarlo por ti mismo!
24 Julio, 2008 a las 2:41 pm
Veo que también eres alérgico a los gatos. Me da mucha pena porque es obvio que son animales muy inteligentes y agradecidos, pero no puedo soportar ninguno cerca, me pican hasta los párpados. Asà que Yuka, me alegro de que todo te vaya bien, en Madrid, claro. :D.
24 Julio, 2008 a las 4:06 pm
@Alejandra: Indirecta captada.
@Banyú: Alergia no. De hecho convivo con un felino llamado Golfo. Las picaduras fueron causadas por las cincuenta o sesenta pulgas que Yuka tenÃa en su haber. Alguna se dio un festin con mi dulce sangre.
25 Julio, 2008 a las 5:41 pm
Preciosa criatura! Y para los que les gusten los mininos y no puedan disponer de uno debido a su alergia, pensad como posible substituto un hurón (al parecer su pelaje no provoca alergias). Yo tengo un par y son muy juguetones, cariñosos y agradecidos.
Besito a Yuka y a tod@s!