Crónicas lisboetas (III): Castillo de San Jorge
Publicado por: alfonso en betacontinua, eventos, música, tags: Barrio alto, Castillo de San Jorge, lisboa, Portugal, rock in rio[Viernes, 6 de Junio] Teníamos toda una mañana para poder hacer turismo por Lisboa antes de que llegara el plato fuerte y, en definitiva, la principal causa de nuestro viaje.
Como algunos habían estudiado bien que ver en la ciudad, tiramos tempranito para el Castillo de San Jorge.

Algo muy característico de esta bendita ciudad son sus cuestas, y para llegar al castillo nos encontramos unas pocas.


Tras mucho sufrimiento y fortalecer las piernas, conseguimos llegar, pagamos nuestras entradas, y entramos a verlo. El sitio es muy bonito, un típico castillo con todas sus típicas cosas.

Decir que no sólo íbamos de visita, sino también a conquistarlo, y por supuesto que lo hicimos.

Después decidimos ir al barrio alto, que aunque ya lo habíamos visitado la noche anterior, queríamos ir de día y poder encontrar algo abierto. En vez de subir tanta cuesta (ya habíamos tenido suficiente), preferimos coger el elevador de Santa Justa … mira que irnos tan lejos para terminar en Santa Justa.

Por cierto, las vistas desde arriba eran espectaculares.

Buscamos un pequeño y coqueto restaurante donde nos pusimos las botas, comiendo algunos bacalao, y otros siendo más clasicos y comiendo buenos chuletones de cerdo (o al menos eso creo que era). Todo bañado con el típico Vino Verde portugués.
Y ahí ya nos separamos en dos grupos, unos que queríamos descansar para la larga tarde/noche que nos esperaba, y otros que aún tenían cuerda para rato, fueron a seguir pateándose la ciudad.
Y por la tarde … ¡Rock in Rio!
Pero eso ya lo contaremos en otra entrada …





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17 Junio, 2008 a las 9:40 am
Pues sí, habíamos hecho los deberes… a medias. Ya sabíamos mucho de la ciudad antes de ir, habíamos investigado, pero lo que se nos olvidó es ir desde unas semanas antes al gimnasio para ir cogiendo fortaleza en las piernas, para luchar contra tantas cuestas… menos mal que aquí el menda pilla bici todos los días y, quieras que no…
El Castillo estaba chulo, en lo más alto de la ciudad; no me extraña que tuviera tanta importancia estratégica y tanta historia. Además, suelo disfrutar estas cosas, pues me gusta el tema de los castillos y la cantidad de pequeños detalles que tienen, como la disposición de las torres (no suelen estar así de casualidad) o la entrada (suelen ser en zig zag) o la distribución y tamaño de los escalones o los matacanes, etc. mola cuando conoces el asunto y lo ves ahí, en la piedra, susurrándote sus historias…
+ info en: http://www.uaoze.blogspot.com
17 Junio, 2008 a las 9:53 am
Pues si, me imagino a un soldado mediaval haciendo guardia en alguna de aquellas torres mirando al Tajo y contándo chistes guarros a su compañero de guardia que algún bufón le contó la noche anterior en la tasca del Barrio Alto.
Tenía su encanto el castillo, y la ciudad de Lisboa en general, tiene algo que no veo en la ciudad en la que vivo, será porque tantos años de rutina te hacen perder perspectiva…
17 Junio, 2008 a las 6:44 pm
Nada nuevo por el tuenti. Bueno, mientras va llegando las 19:00 horas (que se supone que empieza el Download Day) apunto algo que se ha olvidado muy importante: y es ese viejo que, como un espejismo, vestido cual polichinela de la época, hacía sonar en su flauta mágica una melodía muy pegadiza y repetitiva, que inundaba todo el castillo y atrapaba tu mente, mientras, a su vez, hacía sonar con sus rodillas unos cascabeles. Aunque hay que reconocerlo, pocos escuchaban con atención la melodía; a su lado sólo había cuatro gatos.
Un saludo.
18 Junio, 2008 a las 6:42 am
Es verdad, ese viejo vestido tan elegantemente, con ese porte que tenía, y el dominio de la flauta.
Doy fé de los cuatro gatos
25 Junio, 2008 a las 9:07 am
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